Si tu hijo bebe mucho y no te hace caso, no culpes a sus amistades por esa situación. Pregúntate más bien qué está pasando dentro de tu hogar. Foto: iStock.
Si tu hijo bebe mucho y no te hace caso, no culpes a sus amistades por esa situación. Pregúntate más bien qué está pasando dentro de tu hogar. Foto: iStock.

En la actualidad, asocian la amistad, el éxito, la diversión y la felicidad con el alcohol. Perder la conciencia o ‘borrar cinta’ a causa del excesivo consumo de bebidas alcohólicas es una experiencia que tu hijo cree que es necesaria e importante en su vida.

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“Los chicos de ahora tienen más expectativas positivas con el alcohol, pues ese líquido, según ellos, los ayuda a desinhibirse, olvidarse de los problemas o penas que los aquejan, y/o lograr integrarse a un grupo. Sin embargo, no miden las consecuencias que trae beber hasta olvidar su nombre. Estas van desde ser víctima de alguna agresión, robo, secuestro… hasta convertirse en un adicto”, indica el psicólogo Fernando Lamas Delgado.

Entonces, ¿cómo haces para que tu hijo entienda esto? El especialista te ayuda con los siguientes consejos:

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1. Enseña con el ejemplo. Qué crees que piense el adolescente si ve que llegas a casa muy ebrio, que no puedes ni pararte o que al día siguiente preguntas con cara de extrañeza: ¿qué me pasó ayer? Corrige ese comportamiento.

2. Háblale sobre el alcohol. Puedes hacerlo a través de una anécdota tuya o de algún amigo o conocido. Ahí dile cuáles son los riesgos que corre si pierde el conocimiento por el licor. Tampoco se trata de prohibir su consumo (porque ya sabemos cómo se ponen los chicos cuando se les dices ‘no’), solo es mostrarle los peligros que provoca. Él debe tomar la decisión.

3. Coloca límites y haz que se respeten. No lo dejes a su suerte o lo abandones pensando que él sabe cuidarse solo. Establece horarios de retorno a casa cada vez que sale a fiestas o reuniones con sus amigos. No seas un padre permisivo ni autoritario.

REFLEXIÓN

Si tu hijo bebe mucho y no te hace caso, no culpes a sus amistades por esa situación. Pregúntate más bien qué está pasando dentro de tu hogar y ve posibles soluciones.

EL ALCOHOL MATA LAS NEURONAS

Esta creencia muy popular es solo un mito. El licor no elimina las neuronas, pero sí afecta las conexiones neuronales del cerebelo, zona de la que dependen el aprendizaje y la coordinación motora.

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