Alivia la congestión nasal de tu bebé

Es un síntoma leve, pero bastante molesto porque no deja lactar ni dormir tranquilo a tu hijo.

La congestión nasal en bebés es más habitual de lo que imaginas. Si tu pequeño sufre de ella, puede que ni siquiera esté resfriado, sino que presente alguna inflamación de los tejidos o una alergia.
Cual sea la razón, esto provoca gran molestia en tu hijo, ya que todavía no es consciente de respirar por la boca y al momento de lactar o tomar el biberón puede atorarse o no lograr dormir.

Para eliminar el exceso de mucosidad en la nariz de tu bebé, la doctora Danitza Cano, de Pigeon Perú, recomienda, primero, humedecer las fosas nasales con agua con sal o suero salino (de venta en farmacias). Coger un pedacito de gasa y delicadamente introducírselo por la nariz del niño.

La sal hará más fácil el retiro de la mucosidad haciéndola más blanda. Si esto no fuera suficiente y hay mayor producción de fluidos en el bebé, se puede adquirir un aspirador nasal con punta suave y flexible.

MEDIDAS DE PRECAUCIÓN

Mantén un ambiente despejado y bien ventilado, aleja del bebé el humo del cigarro.

Evita los ambientes húmedos; si es necesario, adquiere un deshumidificador.

No uses productos de limpieza ni ambientadores cerca del pequeño. Esto puede generar una reacción alérgica.

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