‘Chamo Travel’ afirma que su labor es unificar culturas y crear una mejor imagen de los venezolano.
‘Chamo Travel’ afirma que su labor es unificar culturas y crear una mejor imagen de los venezolano.

Marvin Aristizábal es uno de los miles de venezolanos que viven en el Perú. Llegó hace cuatro años junto a sus hermanos gemelos y su madre. Antes de convertirse en el famoso ‘Chamo Travel’, trabajó en varias cosas hasta que se le ocurrió sacarle provecho al éxito que tenía en las redes sociales para promover el turismo en el Perú y hacer tours por diferentes partes del país. Sin embargo, llegar donde está hoy no ha sido fácil. ‘Chamo Travel’ conversó con Trome y nos cuenta su historia.

¿A qué te dedicabas en Venezuela?

Yo estudié Turismo y Hotelería en Venezuela. Allí trabajaba en una agencia de viajes. Me iba muy bien, pero la situación de mi país me obligó a venir al Perú.


Aquí empezaste de cero…

Sí, trabajé en muchas cosas. He sido mozo, actor extra en algunas producciones de televisión y hasta asistente en una empresa, pero en mí siempre tenía las ganas de seguir viajando, que es lo que me apasiona. Así que empecé a compartir mis paseos por Perú en mi cuenta de Instagram y, al ver que tenía muchos seguidores, pensé que era una buena idea hacer tours y a eso ahora me dedico los fines de semana.

Un venezolano fomentando el turismo peruano…

Sí, me gusta porque viajar es lo mío. El Perú es un país lleno de energía y mucha historia, y me ha permitido hacer lo que más me gusta.

¿Qué lugares del Perú has recorrido?

Huaraz, Cusco, Canta, Pucallpa, Lunahuaná, Ica y Pisco. No son tantos los lugares, pero cada uno lo he podido recorrer a profundidad. Me gustó mucho la selva, cuando estuve ahí se me aguaron los ojos, porque al ver la tierra mojada, el calor de su gente y la comida a base de plátano me recordó mucho a Venezuela.

¿Qué es lo que más te gusta de este país?

¡La comida! Amo la carapulcra y la sopa seca, la hamburguesa de alpaca, el cuy guisado, el juane y el tacacho. También me gustan mucho la papa con huevo, el choclo, la quinua y la kiwicha.

Ha recorrido Huaraz, Cusco, Canta, Pucallpa, Lunahuaná, Ica y Pisco.
Ha recorrido Huaraz, Cusco, Canta, Pucallpa, Lunahuaná, Ica y Pisco.

Y hablando de lugares…

El Velo de Novia (una bella catarata) de Tingo María. ¡Es un lugar hermoso!

A cuatro años de vivir en Perú, ¿te sientes ya de aquí?

Mi corazón es 50% peruano y 50% venezolano. Me siento muy bien aquí, me he acostumbrado. Yo no sé si me voy a ir algún día, voy a extrañar la comida peruana.

¿Cómo te trata la gente por las redes sociales? ¿Has sentido algún tipo de discriminación?

Hay de todo. Los que te quieren y los que no, pero sí me he topado con comentarios del tipo ‘te quedan 72 horas para salir del país’. Yo no los tomo en cuenta (a los comentarios negativos), porque mi objetivo con los viajes es unificar el tema de las culturas y crear una mejor imagen de los venezolanos. Somos muchos los profesionales que tenemos buena energía y queremos trabajar honradamente.

¿Qué otra actividad realizas?

Tengo un puesto en el mercado Jorge Chávez de Surco, donde vendo productos venezolanos. Lo abrí porque siempre es bueno tener un ingreso diario.