Todos hemos sentido alguna vez ganas dey se puede considerar normal para la salud. Sin embargo, si este episodio se repite de tres a más veces y de manera frecuente puede estar alertando que padeces de nicturia. Las personas aquejadas de este problema suelen ser adultos de edad muy avanzada.

Daniel Galarreta, urólogo de la clínica Urozen explica que una persona puede dormir entre 6 y 8 horas sin tener que acudir a miccionar, pero esto no sucede en todos los casos y es importante combatir cualquier patología que presente.

“Con la y los malos hábitos que se han originado, la nicturia también se presenta ahora en jóvenes, principalmente en varones. Puede darse por distintas causas y enfermedades asociados”, señala.

El especialista menciona las razones de la nicturia y cómo combatirlos:

Problemas de sueño

En ocasiones nos despertamos debido a la . Dejas de respirar y tu cerebro manda una “llamada de angustia”, por lo que te despiertas.

Cuanto más tiempo estemos despiertos más frecuente será que nos apetezca ir al baño. Si sufrimos insomnio, no aguantamos más en la cama sin pegar ojo y nos levantamos, probablemente aprovecharemos para acudir.

Cambios hormonales

En algunos casos, durante la menopausia, se altera la producción de la hormona diurética y con ello se incrementa la sensación y el deseo de orinar constantemente.

Una vejiga irritada

La comida picante o las infecciones del tracto urinario también pueden engañar a y hacerla creer que está llena. Además, tener piedras en la vejiga pueden incrementar las ganas de evacuar.

Exceso de líquidos

La cafeína y el alcohol son diuréticos, por lo que si tomas café o cerveza ya sabes que te arriesgas a levantarte varias veces en la noche. El especialista recomienda eliminar todos los líquidos de dos a cuatro horas antes de irte a la cama.

La próstata

El agrandamiento de la glándula prostática puede presionar la uretra, impedir que la vejiga se evacúa completamente por lo que se incrementa la necesidad de orinar.

Diabetes no tratada

Cuando tienes , el exceso de glucosa o azúcar en la sangre se dirige a los riñones, lo que hace que ingrese agua. Por lo tanto, es posible que la vejiga se llene más rápido de lo habitual.