Un esclavo de origen angoleño pintó la imagen sagrada
Un esclavo de origen angoleño pintó la imagen sagrada

A mediados del siglo XVII, un grupo de esclavos provenientes de África llegaron al Perú y se instalaron en el barrio de Pachacamilla. Uno de ellos, Pedro Dalcón, conocido como Benito, pintó la imagen del Señor de Los Milagros en una pared de adobe, la misma que hoy vemos en la iglesia Las Nazarenas.

Pedro Dalcón, sin tener conocimientos de pintura, hizo esta imagen motivado por su fe, sin sospechar que el dibujo del Cristo crucificado despertaría la devoción entre los pobladores. El 13 de noviembre de 1665 ocurrió un terremoto en Lima y el Callao, que dejó muchos muertos y trajo abajo cientos de casas, pero milagrosamente la pared donde estaba pintado el Cristo permaneció de pie, sin una sola rajadura.

Desde ese momento, miles de fieles se acercaron a la imagen para pedir milagros. Al ver esto, las autoridades de turno pensaron borrarla, sin embargo, el Virrey Conde de Lemos ordenó que se rinda culto y devoción a la imagen del Cristo de Pachacamilla.

El 20 de octubre de 1687 un nuevo terremoto sacudió Lima y el Callao, destruyendo gran parte de la ciudad. Pero, nuevamente, la pared donde estaba pintada el Cristo Moreno permaneció intacta. Esto incentivó a la población a confeccionar una copia de la imagen para colocarla sobre andas y pasearla por las calles de Lima. Así nació la famosa procesión del Señor de Los Milagros, que este año tuvo que cancelarse debido a la pandemia.




Tarea:

Colorea la imagen del Señor de Los Milagros.