Sabio griego Arquímedes lo gritó al realizar descubrimiento en su bañera.  ¡Stock.
Sabio griego Arquímedes lo gritó al realizar descubrimiento en su bañera. ¡Stock.

Las palabras célebres tienen su y una de ellas, la exclamación ¡Eureka!, se hizo famosa cuando el físico, ingeniero, inventor, astrónomo y matemático griego Arquímedes -un sabio de la época- la pronunció mientras corría desnudo desde su casa hasta el palacio del rey de Siracusa, Herón II.

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Sucedió que el monarca le pidió comprobar si la corona real que le hizo un orfebre era de oro puro. Y tenía que hacerlo sin dañarla o romperla.

Arquímedes pensó y pensó sin hallar solución al problema, hasta que, mientras se sumergía en la bañera para bañarse, halló la respuesta: calculó que el agua que se salía por los bordes de la bañera debe ser igual al volumen de su cuerpo sumergido.

Así, al medir el agua que rebosaba o salía de un recipiente al meter la corona, conocería el volumen de la misma y luego podría compararlo con el volumen de un objeto de oro del mismo peso que la corona. Si los volúmenes no eran iguales, la corona no era de oro puro.

Principio de Arquímedes.
Principio de Arquímedes.

Ante su hallazgo, emocionado, Arquímedes salió corriendo de su bañera y sin darse cuenta de que estaba desnudo se dirigió presuroso al palacio real, mientras gritaba ‘¡Eureka!, ¡eureka!’, lo que traducido significaba ‘¡Lo encontré!, ¡lo encontré!’.

Arquímedes nació en el año 287 a.C. en Siracusa, que actualmente forma parte de Italia y se conoce como Sicilia. Y murió en el año 212 a.C. Fue el más destacado de los hombres de ciencia griego de su época. Gran matemático, físico e ingeniero escribió muchas monografías sobre una gran variedad de materias. Sus principios sobre estática y flotación permanecen invariables hasta nuestros días.

Toma nota:

El llamado principio de Arquímedes señala que todo cuerpo sumergido total o parcialmente en un fluido pierde una parte de su peso, o sufre un empuje de abajo hacia arriba, igual al del volumen del fluido desalojado. Este principio hidrostático determina que si el peso del objeto es menor que del fluido que ocupa el mismo volumen, el cuerpo flota; si es igual, permanece en equilibrio hundido en el fluido; y si es mayor se hunde.

Más datos:

Arquímedes demostró que la corona no era de oro puro, porque el orfebre le añadió plata.


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