Los padres y los hijos necesitan orden y paciencia y, sobre todo, voluntad para pactar.
Los padres y los hijos necesitan orden y paciencia y, sobre todo, voluntad para pactar.

Negociar es llegar a un acuerdo, donde ambas partes salgan beneficiadas. ¿Por qué no hacerlo con tu hijo? El psicoterapeuta Walter Hinojosa precisa que la negociación dentro del núcleo familiar sirve para resolver conflictos, equilibrar necesidades y hallar soluciones efectivas. Además, enseña a los padres a escuchar las opiniones de su engreído y a tomarlas en cuenta.

“Para llegar a una buena negociación es necesario usar la inteligencia emocional, es decir, expresar de manera justa las emociones propias y entender las del otro”, agrega el especialista. ¿Cómo hacerlo?

A negociar

1. ESCUCHA. Deja todo lo que estés haciendo y escucha con atención lo que tu hijo tiene que decirte. No estés pendiente del celular, viendo TV o con la mente en otro sitio. Céntrate en la conversación con él.

Negociar es llegar a un acuerdo, donde ambas partes salgan beneficiadas.
Negociar es llegar a un acuerdo, donde ambas partes salgan beneficiadas.

2. HABLA. Luego de que el tu hijo adolescente exponga sus argumentos, te toca dar tu punto de vista. Si en algo está equivocado, díselo. Puedes usar ejemplos para que pueda entenderlo mejor.

3. ACUERDA. Ahora que ambas partes han expresado sus demandas, tendrás que tomar una decisión que beneficie a ambos. Puedes decirle que si tiende su cama todos los días sin renegar, podrá ver sin problema su programa favorito.

+datos

Acordar supone una reducción de los problemas, lo que se traduce en una convivencia más constructiva.

Sabías que...

Cuando estés en ese proceso de negociación cuida el modo en que lo haces (palabras, gestos y tono de voz).