‘Todos somos una gran familia’

Secretaria dejó su carrera para dedicarse al cuidado de ancianos sin familia en casa hogar Splendor de Los Olivos. 

Hace quince años, Laura Castillo dejó su trabajo como secretaria para dedicar su vida a una noble labor: cuidar ancianos. Ella, junto a un grupo entregado de estudiantes y médicos voluntarios, alimenta, cuida y brinda cariño en el albergue ‘Casa Splendor’ de Los Olivos, a los adultos mayores que fueron abandonados por sus familias.

Es el hada madrina de estos ancianos…
Eso me dicen ellos (risas), pero más que un hada yo me considero una hija adoptiva, que se preocupa por cuidarlos, atenderlos y hacerlos felices. Nosotros somos una gran familia.

¿Cómo decide dejar todo por apoyarlos?
Fue por mi mamá. Ella estaba enferma en el hospital y yo estuve a su lado día y noche. Ahí también estaban muchos ancianos enfermos y abandonados, sus familias ni los visitaban y yo, que me quedaba con mi madre, empecé a cuidar de ellos.

¿Le conmovió verlos solos?
Claro, yo como hija que cuidaba a la mujer que me dio la vida, no entendía cómo estos abuelitos podían estar solos.

¿En qué momento decide fundar el albergue?
Cuando me llevé a mi mamá para atenderla en la casa. También me llevé a un par de ancianos con los que me encariñé. Los atendía como si fuese su nieta. Con el tiempo, las enfermeras del hospital me empezaban a llamar para ayudarlas.

Se convirtió en una enfermera más...
Algo así, aunque nunca estudié la especialidad ni soy doctora. Lo que sí hacía era tocar puertas para que me ayuden a recaudar fondos y comprar medicinas.

¿Cuántos ancianos tiene en su albergue?
Ahora son 30 abuelitos. Junto a mí están practicantes de enfermería que vienen a darme una mano, así como algunos médicos voluntarios que nos visitan semanalmente. Luego del huaico, también recibimos a dos personas que perdieron su hogar y que vivían solas.

¿Cómo hace para atender a tantas personas?

Hacemos actividades. Realizamos polladas, eventos, rifas y todo lo que se nos pueda ocurrir para reunir dinero. No es fácil pagar el alquiler de un hogar, los servicios y además comprar alimentos, medicinas y pañales para todas estas personas.

¿Cómo puede hacer la gente para ayudar?
Pueden entrar a nuestra página de Facebook ‘ Splendor Casa Hogar para la Tercera Edad’, realizar sus donaciones o pedir una visita

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