Guachimanas imponen respeto en Lima Sur

Con ellas nadie ‘se pasa de vivo’  

guachimanas

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Emprendedoras. Antes, el oficio de guachimán era exclusivo de los hombres, pero ahora vemos con grata sorpresa el gran número de mujeres que, sin temor a nada ni a nadie, se dedica a esta labor. El domingo 11 de marzo se celebró el Día del Vigilante y encontramos a dos aguerridas damas que, como decía el guachimán Pacheco ‘No le aguantan a nadie ni un keko’. Rosa Zabala (38) y Lourdes De La Cruz son un ejemplo de valor, orden y humildad.

¿Cuánto tiempo tienen trabajando como vigilantes?
Rosa: Hace cuatro años trabajo para la empresa G4S.
Lourdes: También voy a cumplir 4 años allí y me siento muy bien.

¿Cómo se animaron?
Rosa: Soy licenciada del Ejército y siempre me ha gustado esta labor.
Lourdes: Yo soy civil, pero me gusta mucho el orden. Es más, postulé a la Escuela de Oficiales, pero no ingresé por mi baja estatura.

¿Cuáles son los requisitos para ser una guachimana?
Rosa: Te piden tus documentos, luego pasas la prueba psicológica, psicotécnica y también tienes que aprobar la prueba de tiro.
Lourdes: Estamos un mes en capacitación, parece un internado. Y cada semana pasas un filtro.

¿Dónde laboran?
Rosa: Trabajo cuidando el Banco Financiero de San Juan de Lurigancho.
Lourdes: Yo estoy en ese mismo banco, pero en Plaza Lima Sur de Chorrillos.

¿En qué consiste su rutina?
Rosa: Llego a las 8:15 de la mañana, espero al motorizado para que me entregue mi arma y la reviso. Luego, llegan los funcionarios y me quedo afuera por si ocurre alguna eventualidad.
Lourdes: Yo tengo que estar media hora antes del horario de atención para revisar que todo esté correcto.

¿Qué dice su familia sobre su trabajo?
Rosa: Soy viuda y tengo dos niños de 15 y 12 años. A ellos les gusta verme con mi uniforme. A quien no le agrada es a mi mamá, por el riesgo.
Lourdes: Tengo un pequeño de 3 años y soy madre soltera. Afortunadamente, cuento con el apoyo de mi familia.

¿Alguna vez las han insultado cuando han estado uniformadas?
Rosa: Siempre pasa. Tengo tantos años con este trabajo que ya sé cómo tratarlos o ignorarlos.
Lourdes: Recuerdo que una vez me dijeron ‘porque tienes un chaleco ya te crees dueña del banco’.

¿Conocen la frase: ‘desconozco mayormente’?
Rosa: (Risas) Sí, pero nosotras no la usamos. Somos muy respetuosas con las personas y siempre estamos dispuestas a ayudar.

¿Cuál es la parte más difícil de su trabajo?
Lourdes: El cliente es lo más preciado en el trabajo y si nosotras actuamos mal, nos cambian. Aunque sea un malcriado, no podemos perder el control.

¿Tienen un pedido que hacer a las personas que asistan a un lugar donde haya una guachimana?
Rosa: Solo pedimos respeto, humildad y educación. 

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