En honor al Bicentenario de la Independencia, que celebramos mañana, hasta las flores son patriotas y con ellas las manos diestras de una artista de la jardinería han formado la bandera, la escarapela y el escudo del Perú. ¡Viva el Perú! nos dice la naturaleza.

Dulcinea Cajacuri Condoré (54), experta en jardinería del Servicio de Parques de Lima que trabaja en el Club Zonal Flor de Amancaes, en Villa María del Triunfo, elaboró los diseños de los con flores vivas que se han convertido en la atracción de ese lugar en estas . Por supuesto, ella está más que orgullosa de sus diseños, a los que llama con toda razón sus “obras de arte”.

¿Cuántos símbolos patrios has hecho?

Tres: la bandera, la escarapela y el escudo. Hacerlos me ha tomado alrededor de una semana. Hay que tener arte para hacer estas plantaciones.

¿Qué flores has utilizado?

Sí, primero hice el diseño y luego escogí el lugar, dibujé y marqué con cal, y finalmente sembré. Las plantas que he utilizado se llaman alternanthera, senecio, lentejitas, sanguinaria, congona y duranta limón.

¿Qué sientes al crear en ese suelo nuestros símbolos patrios?

Siento felicidad, porque yo soy muy patriota. Desde chica he sido aficionada a los símbolos del Perú. Los símbolos son emblemas que nos identifican. De niña, los hacía con papel o con plástico, ahora los hago con flores.

Debes sentir orgullo al ver que tanta gente quiere tomarse fotos con tus trabajos...

Me siento contenta. Estoy feliz con el trabajo que tengo, disfruto venir todos los días a las 8 de la mañana y empezar las mañanas cuidando flores. Me da mucha alegría conectarme con la naturaleza, las plantas relajan.

Pero detrás de estas obras artísticas hay harto trabajo…

Claro, pero yo ya he aprendido a manejar bien la lampa, el pico, las tijeras y otras herramientas que son peligrosas. Felizmente, todavía tengo fuerza. En mi tierra, Chanchamayo (Junín), me dedicaba a la agricultura, de ahí tengo un poco de noción. Aquí, ahora en el club zonal, hacemos de todo, mantenimiento, riego, corte de césped, etc.

¿Hace cuánto viniste a Lima?

Once años y hace diez trabajo en Serpar. Allá, en mi tierra, me dedicaba a la chacra, por eso tengo algunas nociones y me fue más fácil entrar al club zonal. De todas maneras me han ido capacitando y cada día aprendo más. La verdad, le tengo mucho cariño a las plantitas.

¿Por qué decides dejar tu ciudad?

Me separé de mi esposo y quería que mis hijos estudiaran. Creo que fue una buena decisión, porque económicamente ya no dependo de nadie. Soy una mujer independiente.

Incluso eres la capataz de áreas verdes...

Sí y la más antigua de mi parque. A veces me digo “¿por qué no viniste antes?”.

¿Cómo fue el tema de la pandemia?

Seguí trabajando, pero gracias a Dios no me dio COVID-19 y ya recibí mis dos dosis de la vacuna.