No olvide que la relación con sus padres no tiene por qué desaparecer solo porque existan diferencias con su novio o esposo.
No olvide que la relación con sus padres no tiene por qué desaparecer solo porque existan diferencias con su novio o esposo.

“No se meta, esa decisión la vamos a tomar su hija y yo”, dice su esposo. “Contigo mi hija no avanza ni logra tener lo que merece”, replica su madre. Usted al medio y sus dos amores,

Principales causas

Los conflictos entre la pareja y los padres ocurren cuando el compañero sentimental no soporta que sus suegros se entrometan en la relación. “Sucede con padres demasiado protectores o autoritarios, que están acostumbrados a opinar y, algunas veces, hasta a decidir en la vida de sus hijos. Otro escenario es cuando a la familia no le gusta la persona que uno ha elegido como pareja, porque no lo consideran lo suficientemente bueno, ya sea por su edad, su raza, su cultura, etc. Y como consecuencia, la pareja no estará a gusto con ellos y viceversa”, explica la psicoterapeuta en parejas Rossina Mendoza.

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Explique cómo le hace sentir la situación

Como segundo paso, la especialista aconseja, por una parte, hablar con su pareja para explicarle cómo le afecta esta situación. Y de paso pedirle que intente, al menos, mantener una relación cordial con su familia. No hace falta que sea cercano ni cariñoso, con que sea educado es suficiente.

Si considera que es su familia la que se entromete demasiado en la relación que tiene, o que no tratan a su esposo o novio como sería lo correcto, entonces hable con ellos para explicarles lo mal que le hace sentir la actitud que tienen hacia su pareja y pedirles también un poco de cordialidad.

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Ponga límites

Cuando lo haga deje en claro que ambos (pareja y padres) son muy importantes para usted y que cada uno tiene un lugar en su vida de manera distinta pero indispensable. En caso el problema sea la intromisión, deberá ser usted quien ponga los límites necesarios cada vez que intenten meterse en asuntos que solo le corresponden a usted y a su pareja.

Si su pareja y padres se enfrascan en una discusión, no tome parte por ninguno, pida que se tranquilicen, que no se falten el respeto y mejor hablen en otro momento.

En caso nada funcione, será mejor reducir los encuentros a momentos estrictamente necesarios. No presione, ni a su pareja ni a su familia, para que mantengan una relación que no quieren.

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