La ansiedad, el miedo y la incertidumbre que vivimos por la pandemia y el aislamiento social nos lleva a conductas fuera de lugar.
La ansiedad, el miedo y la incertidumbre que vivimos por la pandemia y el aislamiento social nos lleva a conductas fuera de lugar.

En situaciones de crisis unos se pintan y otros se despintan. Si bien surgen actitudes de unión y agradecimiento, también se dan posturas nada solidarias ni empáticas. Ahí vemos lo último que se ha descubierto con el tema de las vacunas.

La pregunta es: ¿por qué sacamos lo peor de nosotros en momentos difíciles? Para el psicólogo y psicoterapeuta Walter Hinojosa, la ansiedad, el miedo y la incertidumbre que vivimos por y el aislamiento social nos lleva a conductas fuera de lugar.

“Son personas que no saben manejar la situación y se dejan llevar por las emociones. Sin embargo, también hay un pequeño grupo que se cree el de los ‘vivos’, que por alguna razón que solo ellos conocen, sienten que merecen recibir o tener determinados privilegios”, fustigó el especialista. En cualquiera de los casos, es importante reconocer que se actuó mal y, si es necesario, pedir las disculpas del caso. Somos seres humanos y podemos equivocarnos.

El otro lado

Pero no todo es malo, también hemos visto comportamientos conmovedores, solidarios y empáticos. Por ejemplo, en personas que se unieron para llevar alimentos a las zonas más pobres del país. Si bien esta crisis ha sacado lo peor de nosotros, rescatemos también lo bueno.

A tomar en cuenta

A veces sentimos que algo no está bien, pero como vemos que los demás lo hacen, seguimos a la masa sin darnos cuenta de que eso a la larga nos hará daño.