Esta es una de las preguntas que te habrás hecho si disminuiste tu ración de comida diaria con el objetivo de bajar unos kilitos, pero, en vez de ello, notaste que estabas subiendo. Según Juan José Moncada, especialista en nutrición clínica de la Universidad de Piura, esto puede deberse a los siguientes factores:

COMES POCO, PERO MAL.

Realmente puedes comer poco, pero , tal vez son muy calóricos y no te has dado cuenta.

NO TE MUEVES.

Comes poco, pero no haces actividad física. Si es así, es lógico que te cueste perder peso, porque no estás quemando nada de calorías.

METABOLISMO.

Hay personas que por su genética tienen un metabolismo lento y les cuesta más trabajo bajar de peso.

ENFERMEDADES HORMONALES.

Si de pronto has perdido la vitalidad y estás ganando peso, puede que tengas hipotiroidismo.

¿QUÉ DEBES HACER?

El especialista recomienda tener un estilo de vida saludable en el que les demos prioridad a los alimentos nutritivos, como las verduras. “Un plato debe tener 50 % de vegetales, 30 % de carbohidratos con fibra (papa, yuca, arroz integral) y 20 % de proteínas (pollo, pavita, res)”, indica Moncada. Además, hay que sumarle la práctica regular de ejercicios todos los días. Puedes hacer la actividad física que más te guste unos 40 minutos, de esta manera tu metabolismo funcionará mejor.


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