Cocinar el arroz no es una tarea sencilla, a veces se puede complicar. (Pixabay)
Cocinar el arroz no es una tarea sencilla, a veces se puede complicar. (Pixabay)

Cocinar el no es tan fácil como se cree. No todo el mundo le agarra el truco a la cocción de este cereal. Se habla de la cantidad de agua, la intensidad de la llama o el tiempo de hervor. Pero, uno de los puntos que siempre genera dudas en cuanto a este alimento es si se debe lavar antes de cocinarlo.

La costumbre de remojar este alimento antes de cocinarlo se debe a que en años anteriores, cuando se procesaba el arroz blanco, este se cubría con talco para que tuviera una apariencia más limpia. Debido a esto, muchas personas se veían obligados a lavar bien el arroz para poder cocinarlo y luego comerlo.

Es por eso que a continuación te decimos por qué es importante lavar el arroz:

Arroz con demasiado almidón

El arroz es un alimento repleto de almidón, sustancia que en ocasiones puede jugarle una mala pasada al cocinero. Al pasar los granos de arroz por un colador y abundante agua, éste desprende la capa de almidón que lo recubre y, por ende, su comportamiento durante el tiempo de cocinado no será el mismo.

Bueno para que quede graneado

Al tener almidón, el arroz puede quedar cremoso y pegajoso, o suelto y seco, respectivamente. Por ello, cuando se lava, este perderá parte de su capacidad de alcanzar mayor densidad, lo que resulta conveniente para cuando se prepara arroz blanco, paella y otros platos en donde se busca que quede el arroz graneado.

No lo laves si solo si...

En cambio, si se trata de cocinar un risotto o arroz caldoso, incluso si es para postres como el arroz con leche, dejar el grano tal como está es la mejor opción, de modo que quedará untuoso y espeso.

Cuidado con el arroz y sus tipos

Otro punto a considerar es que no todos los tipos de arroz tienen la misma cantidad de almidón. Aquellos de grano mediano o largo tienen una cantidad de almidón moderada que sirve para los arroces secos.

Por otro lado, los de grano corto tienen muchísimo más almidón y como son los ideales para preparar risotto, no enjuagarlos es requisito indispensable. De lo contrario, se le estaría restando la capacidad de quedar como se debe.

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