Una mala alimentación puede generar cuadros de estrés y fatiga.
Una mala alimentación puede generar cuadros de estrés y fatiga.

para cuidar de la salud. Sin embargo, cuando se presentan cuadros de estrés, fatiga o una baja en los niveles de energía, cuesta relacionar directamente esta situación con cómo, cuánto y qué estamos consumiendo.

Por eso, Sylvia Rodríguez, Nutricionista del equipo Magnesol cuenta cuáles son los principales errores que cometemos con y que nos pueden llevar a padecer de estos males.

1. Consumir poca agua

Cada vez es más común encontrar diferentes opciones de refrescos, gaseosas, jugos o aguas saborizadas en el mercado. Sin embargo, y aunque estás puedan resultar más atractivas, es importante recordar que no son igual de saludables que el agua natural, debido a que pueden contener mayores cantidades de azúcar y sodio.

La ingesta diaria de agua deberá ser aproximadamente de dos litros para poder evitar la deshidratación, el resecamiento de la piel y el estreñimiento.

2: No comer suficiente fruta y verdura

Aún existen personas que creen que, para mantenerse en forma, deben reducir su consumo de frutas, ya que estas contienen azúcar, sin embargo, esto es un error. La fruta, al igual que las verduras, es rica en vitaminas y minerales necesarios para mantener nuestro cuerpo saludable.

3: No prestar atención a tus requerimientos nutricionales

Muchas veces el cuerpo nos envía señales que nos invitan a cambiar de hábitos, pero primero debemos aprender a escucharlo. Si se presenta fatiga o debilidad, dolores musculares, dolores de cabeza, problemas de sueño o calambres, por ejemplo, es muy probable que exista un déficit de magnesio, para lo cual será necesario incluir más alimentos con este mineral en nuestra dieta o empezar a consumir a suplementos.

4: Contar calorías

En lugar de contar calorías, podemos concentrar nuestra atención en los nutrientes que aporta cada alimento e integrar nuevos hábitos saludables que puedan mantenerse a largo plazo.

5: Saltarte las comidas

Evitar la cena o el desayuno puede traer consecuencias negativas para tu organismo, por ejemplo, originar gastritis y colitis. Lo ideal será consumir 5 comidas al día: tres comidas principales y dos colaciones o snacks durante la tarde o media mañana.