La epilepsia puede afectar a personas de todas las edades y genera complicaciones neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales en quienes la padecen.
La epilepsia puede afectar a personas de todas las edades y genera complicaciones neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales en quienes la padecen.

En el , hoy 26 de marzo, es buen momento para conocer un poco más de esta patología que agrupa una serie de desórdenes caracterizados por interrupciones de la función cerebral normal, conocidas como convulsiones. Las más frecuentes se caracterizan por movimientos involuntarios de alguna o varias partes del cuerpo.

El Dr. Nelson Rodríguez, del Departamento Médico de Sanofi, señala que aún se sabe poco de la enfermedad, pese a que 12 de cada mil peruanos la padecen. “La es una enfermedad cerebral crónica no transmisible que puede afectar a personas de todas las edades y genera complicaciones neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales en quienes la padecen. Si bien no tiene cura, sí se puede controlar. Por esta razón, es fundamental tener un diagnóstico y una atención oportuna”, explica el médico.

En esa línea, también detalla los cuidados básicos para asistir a una persona que sufra de un ataque epiléptico.

LEE: ¿Cuántas veces al día debe de lactar un recién nacido?
  • Lo primero que hay que saber es que los episodios de convulsiones pueden tener una duración variable, donde los más frecuentes suelen durar aproximadamente 1 minuto. En caso de que la convulsión dure más de 3 minutos, es necesario llamar a urgencias para que la persona sea asistida por un profesional de la salud.
  • Para atender correctamente a la persona que los padece, se debe ubicar una almohada u objeto blando en la parte posterior del cuello; coloca la cabeza del paciente hacia un lado, para reducir el riesgo de lesiones por golpes, abrir las vías respiratorias y disminuir la probabilidad de asfixia por saliva o vómito.
  • Por último, evita introducir objetos en la boca, ya que, al tener los músculos tensionados, puede causar que el paciente se lastime la mandíbula o los dientes.
  • Acompañamiento. Un ataque o convulsión provoca una crisis en todo el sistema nervioso. Por esto, acompañar al paciente durante y después del episodio es muy importante, debido a que su cuerpo quedará agotado y, por ende, moverse o hablar correctamente puede tomar tiempo.