Los probióticos se pueden encontrar en productos lácteos fermentados como yogur, el kéfir, bebidas lácteas y quesos, a los que se ha agregado cultivos vivos y conocidos, también en verduras como el pepinillo, kim chi y el chucrut, y productos fermentados de soja como miso, natto y tempeh. Foto: Pexels.
Los probióticos se pueden encontrar en productos lácteos fermentados como yogur, el kéfir, bebidas lácteas y quesos, a los que se ha agregado cultivos vivos y conocidos, también en verduras como el pepinillo, kim chi y el chucrut, y productos fermentados de soja como miso, natto y tempeh. Foto: Pexels.

Se ha evidenciado que el consumo de puede reducir la hiperreactividad y la inflamación inducida por los alérgenos, de modo que, aunque no eliminan las alergias, su administración sí puede reducir la incidencia y la severidad de los síntomas de algunos procesos alérgicos como el asma, dermatitis atópica, etc.

la nutricionista y docente de la Escuela de Postgrado de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicada, Katherine Cántaro nos explica qué son los probióticos y sus beneficios en nuestro organismo.

¿Qué son los probióticos y prebióticos?

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) los probióticos son “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped”. En base a ello que el uso de los probióticos para mejorar la salud está basado en la capacidad de los microorganismos exógenos (fuente alimentaria) para amplificar los efectos fisiológicos beneficiosos de la microflora intestinal normal, otorgando beneficios potenciales para la salud intestinal.

Los prebióticos son alimentos utilizados directamente por las bacterias buenas de la microbiota intestinal estimulando su crecimiento.

¿Cuáles son los probióticos?

Los probióticos pueden formar parte de la composición de distintos tipos de productos entre ellos: medicamentos probióticos, alimentos probióticos y probióticos modificados genéticamente.

Se han observado propiedades probióticas en muchos géneros de bacterias y hongos, pero los probióticos más utilizados son bacterias lácticas del género Lactobacillus, Bifidobacterium, seguidamente las bacterias Streptococcus, Enterococcus y Bacillus así como también la levadura Saccharomyces.

Los probióticos son fibras vegetales especializadas que se encuentran en muchas frutas y verduras, especialmente en aquellas que contienen carbohidratos complejos, como la fibra y el almidón resistente.

¿Dónde se encuentran los probióticos?

Los probióticos se pueden encontrar en productos lácteos fermentados como yogur, el kéfir, bebidas lácteas y quesos, a los que se ha agregado cultivos vivos y conocidos, también en verduras como el pepinillo, kim chi y el chucrut, y productos fermentados de soja como miso, natto y tempeh.

¿Cómo deben consumirse?

Se recomienda consumir de manera regular mediante la inclusión de alimentos funcionales que contengan probióticos (yogures y leches fermentadas) para mejorar la salud del individuo e incluso para prevenir ciertas enfermedades, junto a una dieta variada y equilibrada rica en alimentos prebióticos, así como la práctica de ejercicio regular.

Además, es importante señalar que los probióticos tienen un nivel seguridad alto, sin embargo, se debe tener precaución en pacientes inmunológicamente vulnerables. En el caso de los medicamentos o suplementos con probióticos su uso debe ser indicado por el especialista.

¿Beneficia a algún grupo etario en particular?

La modulación de la microbiota mediante el uso de probióticos ha tenido un impacto positivo en varios resultados de salud tanto en niños como adultos. Los mecanismos de acción de los probióticos son diversos, pueden regular la respuesta inmunitaria frente a posibles patógenos, reducir el riesgo de desarrollar alergias, mejorar la función de barrera de la mucosa intestinal, aumentar la estabilidad o promover la recuperación de la microflora cuando se produce alguna alteración.

Además, los probióticos se han convertido en una fuente prometedora de terapia en el tratamiento de la diarrea, el estreñimiento, el síndrome del intestino irritable, el síndrome del intestino inflamatorio, la cardiopatía coronaria, el asma, la dermatitis atópica, la candidiasis vulvovaginal en mujeres, la intolerancia a la lactosa, la infección por Helicobacter pylorila, la úlcera péptica y el cáncer de colon.

¿Hay alguna relación entre el consumo de probióticos y la prevención/tratamiento de alergias?

Se ha evidenciado que el consumo de probióticos puede reducir la hiperreactividad y la inflamación inducida por los alérgenos, de modo que, aunque no eliminan las alergias, su administración sí puede reducir la incidencia y la severidad de los síntomas de algunos procesos alérgicos como el asma, dermatitis atópica, etc.

Además, es importante mencionar que estos efectos de los probióticos van a depender de la especie o cepa usada y de la microbiota intestinal del paciente.

¿Cómo los probióticos pueden reparar la microbiota intestinal?

La microbiota intestinal interviene en diversas funciones esenciales para el correcto desarrollo de la persona, teniendo así un impacto en la salud general, es por ello muy importante que este ecosistema se autorregule y mantenga en equilibrio.

Los probióticos pueden mejorar la composición de la microbiota intestinal a través de dos mecanismos: Mediante la inhibición de los microorganismos patógenos y mediante el favorecimiento de la presencia y diversidad de bacterias benéficas dentro del ecosistema intestinal, logrando así un equilibrio bacteriano intestinal.

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