Grietas en las paredes y suelos en precarias viviendas en Villa El Salvador, luego del sismo. (Fotos: Alessandro Currarino / El Comercio)
Grietas en las paredes y suelos en precarias viviendas en Villa El Salvador, luego del sismo. (Fotos: Alessandro Currarino / El Comercio)

El Perú sigue viviendo una serie de temblores y réplicas, siendo el de con epicentro Mala, en Cañete el que ha despertado gran preocupación. Tanto que en la noche del último martes muchos se saltaron el toque de queda impuesto por el gobierno y permanecieron en las calles con cuadros de ansiedad y hasta crisis nerviosas.

Ante esta situación, Mary Castro, psicóloga de la Clínica Ricardo Palma menciona que es más difícil entender y superar un evento de esta o en los niños y adultos mayores, debido a que muchas veces ven al hogar como un lugar de refugio y tranquilidad y al verse expuestos a otras zonas quedan aterrorizados y con miedo.

“Es importante que como familia, estén preparados con anticipación. Por ejemplo, si vive en un edificio piso 15 y una persona de la tercera edad sufre un porque no sabe si debe o no salir, hay que transmitirle confianza y llevarlo a una zona segura de la casa hasta que pase el sismo”, asegura.

La experta explica que esta situación debe ser similar con los niños, indicarles que es algo normal que se den estos eventos, recordarles que no corran, se empujen o griten, sino mantener la calma mientras estén evacuando algún lugar. Además, de no olvidarse los : provisiones, ropa, un botiquín, etc.

DESPUES DEL SISMO

Castro afirma que algunas reacciones son normales en los niños en los días posteriores a un sismo y brinda algunos consejos para superarlos:

-Brindar contención emocional: Validar y normalizar la expresión de las emociones asociadas a lo que vivieron. También es importante permitirle estar afligido por los seres y objetos preciados que pudo haber perdido. Sin embargo, no hay que forzarlos sino desean expresarse.

-Si sufren alguna enfermedad. Mantenerlos abrigados, si es posible darles bebidas calientes y tranquilizarlos juntos en familia.

-Ejercicios de respiración. Para liberar la tensión acumulada se debe inhalar y exhalar las veces necesarias, así el ritmo cardiaco podrá nivelarse.

- A través del juego: Esta práctica permite a los niños procesar lo ocurrido y constatar que, a pesar de todo, es posible volver a reír y disfrutar.

-Inclúyelos en las revisiones. Luego de un sismo, es recomendable hacer una revisión que asegure la solidez de tu casa. Puedes incluir a tu hijo pidiéndole que detecte grietas o fracturas y convertir esto en una actividad que le confiera cierta responsabilidad sin abrumarlo.