Si tu niño coge dinero sin preguntar, así sea 10 céntimos, no debe ser pasado por alto, debe recibir una sanción.
Si tu niño coge dinero sin preguntar, así sea 10 céntimos, no debe ser pasado por alto, debe recibir una sanción.

‘La vez pasada descubrí a Toñito agarrando dinero de mi monedero para comprarse una canchita. Me dio tanta ternura, debo reconocer que mi hijito es bien ‘vivo’ para su edad’. Estas palabras son muy utilizadas por los padres para justificar la mala acción de sus retoños. Si coge plata sin preguntar, así sea 10 céntimos, no debe ser pasado por alto, debe recibir una sanción.

Antonella Galli, psicóloga de la Clínica Ricardo Palma, señala que los niños hasta los 6 años aproximadamente , además las monedas y billetes les causa curiosidad, ya sea por el color o la forma. “Pese a la edad del niño, sus padres deben hablar con él y explicarle con palabras sencillas que no debe agarrar dinero ni nada que no sea suyo”, aconseja la especialista.

Si lo dejas pasar y lo tildas de ‘travesura’, el chico no aprenderá y lo seguirá haciendo convirtiéndose en un hábito. “Siempre debe ponerse una sanción, puede ser no comprarle ese juguete que tanto quería, no salir al parque con sus amigos o no dejarle ver su programa favorito. Nada de golpes o gritos”, recalca Galli.

Si después de hablar reiteradas veces él continúa con esa mala acción, es mejor que lo lleves a terapia psicológica tal vez ese impulso de agarrar dinero se deba a que está tratando de llamar tu atención. Puede que el trabajo y otras actividades hayan hecho que dejes de lado a tu niño.

Dale una propina

Los niños a partir de los 8 o 9 años quieren comprarse alguna golosina en el quiosco de su colegio. Para evitar que agarren dinero sin permiso puedes darle una propina algunos fines de semana si cumple ciertas tareas del hogar como lavar los platos después del almuerzo. 

Enseña con el ejemplo

A veces, en son de broma, le decimos a nuestra pareja: ‘Raúl, otra vez cogiste mi dinero sin permiso’, sin darnos cuenta que esa frase confunde al niño, pues pensará que esa acción es normal y la repetirá una y otra vez. Por eso, y haces frente a tu hijo, él está en una etapa de aprendizaje e imitación.