Hay jefes que no saben cómo llevar a delante a sus organizaciones (Foto: Freepik)
Hay jefes que no saben cómo llevar a delante a sus organizaciones (Foto: Freepik)

Cuando uno labora en una empieza a tener contacto con todo tipo de personas, quienes se convertirán en nuestros compañeros de trabajo, por lo que será fundamental crear un buen ambiente. Pero ¿qué pasa si con quienes compartes tu día a día se convierten en seres hostiles y peor aún si se trata de tu jefe?

En algunas oportunidades, nos hemos topado con directivos o gente con cargos altos que no saben cómo trabajar con su equipo, por lo que se hace imposible tener un clima favorable para todos.

Este comportamiento es conocido como “adulto niños”, que no son otra que los jefes que jamás se tomaron la molestia de madurar y creen que los trabajadores deben aguantar sus berrinches y cambios constantes de estrategia para la empresa.

De acuerdo con el portal , este tipo de personas son las que encontraron mucho apoyo económico para llegar a algunos cargos de empresas familiares y no se han tenido que esforzar mucho en la vida. A continuación, nos brindan una lista de señales para identificar esta personalidad.

Los jefes adulto niño no piensan en los demás (Foto: Freepik)
Los jefes adulto niño no piensan en los demás (Foto: Freepik)

1. PONES CARAS

Cuando alguien no puede manejar un tema y siente que su equipo no concuerda con él, lo que suele hacer esta persona es realizar diversos gestos para hacer sentir su malestar. No sabe cómo manejar desavenencias y menos negociar.

2. ADOPTAR TODAS LAS NUEVAS TENDENCIAS

Este tipo de personas es la que constantemente cambia un plan por otro por el solo hecho de que lo leyó o vio en un blog o libro. Piensa que las nuevas tendencias que salen cada semana se adaptan a su empresa sin realizar un análisis exhaustivo y menos evaluar si el trabajo que está realizando su equipo es de hace semanas.

3. NO ESCUCHAR

Los ‘adultos-niños’ jamás escuchan a las personas que laboran en sus organizaciones, pues consideran que mejor es pedir el apoyo de personal externo, que si bien puede orientarlo de manera correcta, qué mejor que oír a la gente que trabaja a tu alrededor y escuchar sus propuestas.

4. LOS PRODUCTOS PRIMERO, LA DIVERSIÓN DESPUÉS

Por más que desees que tu equipo de trabajo se integre, da prioridad a los temas más relevantes para generar rentabilidad; es decir, aunque quieras hacer actividades para tus empleados con el fin de que se involucren más, establece fechas que no se crucen con días de entrega de propuestas o productos.

El jefe adulto niño busca que los demás le hagan recordar lo que debe hacer, aún no ha madurado (Foto: Freepik)
El jefe adulto niño busca que los demás le hagan recordar lo que debe hacer, aún no ha madurado (Foto: Freepik)

5. SUS TRABAJADORES NO SON SUS PADRES

Aquí se ubican los jefes que jamás toman en serio las actividades que deben realizarse; por el contrario, esperan que alguien esté tras suyo como su fuera su padre para hacerle recordar sus obligaciones con clientes, inversionistas o proveedores. Además, no saben controlar sus impulsos.

6. NO ACEPTAN QUE SE EQUIVOCAN

Los jefes adultos-niños nunca aceptarán que cometieron un error y tratarán de culpar a como dé lugar al resto. Ellos sienten que los demás nunca lo apoyan y que lo dejaron solo para resolver una situación.

7. NECESITAN SER SUPERVISADOS

Hay casos en los que tu equipo directivo tendrá que buscar a alguien que te apoye en todo para que te concentres en tus actividades y no olvides las tareas que debes cumplir. Si bien puede servir de gran ayuda, si tienes el comportamiento de un niño, siempre requerirás de alguien que te haga saber lo que tienes que hacer y ese no es el rol de un jefe.

Al jefe adulto niño tienen que estar recordándole sus actividades (Foto: Freepik)
Al jefe adulto niño tienen que estar recordándole sus actividades (Foto: Freepik)