Por eso
Alcohol

Puede empezar con un ¡salud! y terminar con un ‘te quiero, tú eres mi hermano’. Los estragos de la ya los conocemos, pero ¿sabes por qué te desinhibes?, ¿se te enreda la lengua? o ¿te vuelves belicoso? La ciencia tiene las respuestas:

Cuando se consume una bebida alcohólica, esta pasa a lo largo del esófago, atraviesa el estómago y entra al intestino delgado.

El alcohol que no se absorbe con alimentos permanece en el estómago o los intestinos y comienza a filtrarse en el torrente sanguíneo.

Una vez absorbido viaja a través de la sangre por todo el organismo. Afecta la dopamina que es la encargada entre otras cosas del equilibrio, el cual brilla por su ausencia en una borrachera.

Otro efecto es la depresión de la corteza cerebral, lo cual trae como resultado una pérdida de la inhibición, que es responsable de la exaltación de la amistad y los discursos de borracho.

METABOLISMO

En tanto, el hígado empieza a desintoxicar y metabolizar el alcohol en nutrientes que el cuerpo pueda procesar y eliminar. Lamentablemente, al beber a un ritmo acelerado el hígado no se da abasto para ese trabajo. En un esfuerzo por ayudarlo, los riñones recogen un poco de licor sin procesar y esto hace que vayas al baño el resto de la noche.

Durante todo este proceso, tu cuerpo realmente se está deshidratando y esta es la razón por la que tienes ese dolor de cabeza al día siguiente.

SABÍAS QUE...

Al ingresar licor más rápidamente de lo que nuestro cuerpo tarda en metabolizarlo, nos emborrachamos. Viene la euforia, desinhibición, sensación de calor, mareo, se nos traba la lengua y perdemos el equilibrio.

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