India superó el miércoles la sombría barrera de los 200.000 fallecidos por el (más de 3.000 muertes en 24 horas por primera vez) en medio de una devastadora ola de contagios que arrasa tanto en las ciudades densamente pobladas como a las zonas rurales y abruma a un sistema sanitario al borde del colapso.

Un total de 201.187 personas han muerto por la epidemia en el país, informó el ministerio de Salud, aunque muchos expertos estiman que son muchas más.

India registró un total de 18 millones de infecciones, con 360.000 nuevos casos contabilizados en las últimas 24 horas.

De los 18 millones de contagios, seis millones se registraron en lo que va del mes de abril.

La explosión del número de casos, atribuida a una variante del virus y a las masivas manifestaciones políticas y religiosas de las últimas semanas, desbordaron a los hospitales, que carecen de camas, medicamentos y oxígeno.

La crisis es particularmente grave en Nueva Delhi, donde personas con graves problemas respiratorios mueren en las puertas de los hospitales sin lugar para hospitalizarlos.

Hasta al momento, India, 1.300 millones de habitantes, inyectó 150 millones de vacunas y a partir del sábado el programa de vacunación abarcará a todos los adultos, lo que representa 600 millones de personas.

Sin embargo, muchos estados informan que las existencias de vacunas son insuficientes y los expertos piden al gobierno que dé prioridad a los grupos vulnerables y a las áreas más afectadas.

Fuente: AFP / AP