Según el trabajo, los pacientes recuperados de coronavirus tienen un riesgo de muerte casi un 60% mayor hasta seis meses después de la infección en comparación con las personas no infectadas. (Foto: EFE)
Según el trabajo, los pacientes recuperados de coronavirus tienen un riesgo de muerte casi un 60% mayor hasta seis meses después de la infección en comparación con las personas no infectadas. (Foto: EFE)

Una investigación realizada con datos de veteranos en y publicada en la revista Nature, evidencio que 22 personas de cada 1.000 que padecieron podrían ser propensas a morir seis meses después de ser dados de alta en comparación con 14 de cada 1.000 que no tuvieron la infección.

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“Los resultados proporcionan una hoja de ruta para informar la planificación del sistema de salud y el desarrollo de estrategias de atención multidisciplinaria para reducir la pérdida de salud crónica entre los recuperados de COVID-19”, escribieron en el los investigadores Ziyad Al-Aly, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, Yan Xie y Benjamin Bowe.

Para el estudio analizaron los datos de la Administración de Veteranos de los Estados Unidos. Haciendo seguimiento de 73.435 pacientes que se contagiaron y que no fueron internados e incluyeron a 4.990.835 personas como controles.

Además, consideraron 13.654 pacientes que sí fueron hospitalizados por COVID-19 y los compararon con 13.997 pacientes que tuvieron gripe y que fueron internados.

Según el trabajo, los pacientes recuperados de coronavirus tienen un riesgo de muerte casi un 60% mayor hasta seis meses después de la infección en comparación con las personas no infectadas. Esto equivale a unas ocho muertes adicionales por cada 1.000 pacientes en seis meses.

Los síntomas van desde manifestaciones físicas como palpitaciones, dolor de pecho, fatiga, hasta psicológicas como depresión o dificultad para concentrarse. (Foto: MICHAEL REYNOLDS / EFE)
Los síntomas van desde manifestaciones físicas como palpitaciones, dolor de pecho, fatiga, hasta psicológicas como depresión o dificultad para concentrarse. (Foto: MICHAEL REYNOLDS / EFE)

“Nuestro estudio demuestra que hasta seis meses después del diagnóstico, el riesgo de muerte tras un caso, incluso leve, de COVID-19 no es trivial y aumenta con la gravedad de la enfermedad”, remarcó el investigador principal, Al-Aly.

Considerando que más de 30 millones de estadounidenses se han infectado de COVID-19, se evidencia que los efectos persistentes de esta enfermedad impactarían durante muchos años e incluso décadas, alertó el investigador e hizo un llamado de atención para el personal de la salud:

“Deben estar atentos a la hora de evaluar a las personas que han tenido COVID-19. Estos pacientes necesitarán una atención integrada y multidisciplinar”.

Además, el estudio comprende un análisis no solo de las complicaciones neurológicas o cardiovasculares, sino que “se usó la base de datos de la Administración de Salud de los Veteranos (VHA) para catalogar exhaustivamente todas las enfermedades que pueden atribuirse al COVID-19″, dijo Al-Aly.

Síntomas y secuelas covid

Los síntomas van desde manifestaciones físicas como palpitaciones, dolor de pecho, fatiga, hasta psicológicas como depresión o dificultad para concentrarse.

“Hoy le recomendamos a todos los que han padecido el COVID-19, que más allá de la gravedad de los síntomas, se hagan un control médico entre las dos a tres semanas del alta, para evaluar si hay alguna lesión residual en el organismo”, expresó a Infobae el doctor Mario Boskis, médico cardiólogo y director del Grupo Cardiológico Boskis.

Considerando que más de 30 millones de estadounidenses se han infectado de COVID-19, se evidencia que los efectos persistentes de esta enfermedad impactarían durante muchos años e incluso décadas. (Foto: CHANDAN KHANNA / AFP)
Considerando que más de 30 millones de estadounidenses se han infectado de COVID-19, se evidencia que los efectos persistentes de esta enfermedad impactarían durante muchos años e incluso décadas. (Foto: CHANDAN KHANNA / AFP)

Asimismo, hay estudios que evidencian que después del coronavirus se puede tener dificultad para respirar, taque cerebral, dolores de cabeza, problemas de memoria y problemas con los sentidos del gusto y del olfato.

Por otro lado, también se pueden presentar enfermedades coronarias agudas, insuficiencia cardíaca, palpitaciones y ritmos cardíacos irregulares. Mientras que, algunos pacientes recuperados padecen estreñimiento, diarrea y reflujo ácido. Malestar, fatiga y anemia también pueden ser secuelas.

A nivel mundial, “se sabe que aquellos que tienen más chances de padecerla son quienes tienen formas graves de COVID, en los que el proceso inflamatorio es mayor”, explica a Infobae el médico cardiólogo Juan Pablo Costabel, del Instituto Cardiovascular.

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