Un paciente, de unos 35 años y con antecedentes de haber tenido , murió la última semana del mes de mayo en un clínica de Lomas de Zamora, ubicada en la zona sudoeste del Gran Buenos Aires (Argentina).

Según informa el medio “”, al paciente le llegaron a detectar esta mucormicosis, también conocida como el “hongo negro, según los estudios micológicos hechos por el laboratorio del Sanatorio Lomas y del Centro de Micología de la Facultad de Medicina.

La investigadora del Conicet y del Centro de Micología, Luján Cuestas, dijo que se han recibido otras muestras de personas con el presunto “hongo negro” y que han padecido del COVID-19.

“Los diabéticos no controlados, los pacientes tratados con altas dosis de corticoides y las personas con las defensas bajas son propensos a contraer esta micosis rara, que suele detectarse en forma tardía, difícil de tratar, y cuya evolución es muy rápida y fatal. Hasta un 95% de los casos de mucormicosis pueden conducir a la muerte”, indicó al medio.

El debilitamiento en nuestras defensas que deja el COVID-19 hace que cualquier enfermedad o infección sea propicia para alojarse en el cuerpo”, agregó.

¿Qué es el “hongo negro”?

La peligrosa pero rara infección causada por un hongo que ennegrece los tejidos ha tenido en vilo a las autoridades sanitarias globales. Las alarmas responden a que la mucormicosis, tiene una alta incidencia entre pacientes enfermos y recuperados de COVID-19.

A principios de mes se informó que al menos 19 regiones de la India ya habían elevado en los últimos dos meses a categoría de epidemia el avance de esta enfermedad. Esta preocupación crece, además, porque su mortalidad va del 40 % al 80 % de acuerdo con las condiciones de base del paciente.

El “hongo negro”, anteriormente llamado cigomicosis, es por definición una infección fúngica grave pero extraña, que es causada por un grupo de mohos llamados mucormicetos.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC) explican que estos hongos son muy comunes y “viven en todo el medioambiente”, particularmente en el suelo y en materia orgánica en descomposición.

Existen varios tipos de esta infección dependiendo de la región del cuerpo a la que ataquen, como la rinocerebral (sinusal y cerebral), la pulmonar, la gastrointestinal o la que infesta la piel.

Con información de EFE.