El viento le jugó una mala pasada a los invitados de la boda real de Eugenia de York | FOTOS

La boda real tuvo un inesperado protagonista que hizo pasar más de un incómodo momento a los asistentes a la ceremonia.

El viento le jugó una mala pasada a los invitados de la boda real de Eugenia de York
El viento le jugó una mala pasada a los invitados de la boda real de Eugenia de York
El viento le jugó una mala pasada a los invitados de la boda real de Eugenia de York
El viento le jugó una mala pasada a los invitados de la boda real de Eugenia de York
El viento le jugó una mala pasada a los invitados de la boda real de Eugenia de York
El viento le jugó una mala pasada a los invitados de la boda real de Eugenia de York

Más sobre:

Reino Unido

La princesa Eugenia de York, nieta de la reina Isabel II de Inglaterra y novena en la linea de sucesión al trono, se casó hoy con el empresario Jack Brooksbank en el medieval castillo de Windsor, a las afueras de Londres, en una ceremonia ante más de 800 invitados, quienes sufrieron con un 'invitado especial': el viento.

Sin embargo, el mal tiempo causó estragos en los invitados a la boda, que tuvieron que lidiar por varios minutos con el fuerte viento que rondaba al castillo de Windsor.

La jornada fresca, nubosa y con mucho viento causó problemas a las invitadas que llevaban pamelas, entre ellas numerosas celebridades presentes en el acto religioso, oficiado por el deán de Windsor, reverendo David Conner, y seguido por más de mil personas fuera del castillo a través de una pantalla gigante.

Los que acapararon la atención de la multitud reunida en Windsor fueron los niños que hicieron de pajes, entre ellos los hijos mayores de los duques de Cambridge, el príncipe Jorge y la princesa Carlota, que no mostraron timidez alguna al saludar a la gente.

La princesa Eugenia llegó al templo en un Rolls Royce Phanton VI de 1977 acompañada por su padre, el príncipe Andrés, mientras que su madre, Sarah Ferguson, había entrado antes con un deslumbrante vestido verde esmeralda de Emma Louise.

Asimismo, la reina Isabel II, de 92 años y que llegó junto al duque de Edimburgo, fue la última en acercarse a la capilla poco antes de que lo hiciera la novia, como marca la tradición.

Ir a portada