En esta foto del 26 de marzo de 2021, los pacientes afectados por el coronavirus COVID-19 permanecen en un hospital de campaña instalado en un gimnasio en Santo André, estado de Sao Paulo, Brasil. (Foto de Miguel SCHINCARIOL / AFP).
En esta foto del 26 de marzo de 2021, los pacientes afectados por el coronavirus COVID-19 permanecen en un hospital de campaña instalado en un gimnasio en Santo André, estado de Sao Paulo, Brasil. (Foto de Miguel SCHINCARIOL / AFP).

Científicos e investigadores de Europa, Estados Unidos, Australia y Japón rechazaron el informe de la (OMS) sobre el origen del , señalando que la investigación estuvo indebidamente influenciada por factores políticos.

“El informe conjunto de China y la Organización Mundial de la Salud sobre el COVID-19 no aportó respuestas creíbles sobre cómo comenzó la pandemia, por lo que se requieren investigaciones más rigurosas, con o sin la participación de Pekín”, exigió un grupo de científicos e investigadores internacionales.

En la publicación del trabajo de los expertos de la OMS sobre el origen del coronavirus en China se indica que la ruta de transmisión más probable del SARS-CoV-2 fue a causa de murciélagos y otros animales salvajes. Asimismo, descartaron la posibilidad de una filtración desde un laboratorio.

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Por ello, el director de la organización Tedros Adhanom Ghebreyesus, adelantó que son necesarias nuevas pesquisas y admitió que los investigadores no tuvieron acceso a todos los datos en bruto.

El director de la organización, adelantó que son necesarias nuevas pesquisas. (Foto: Christopher Black / AFP).
El director de la organización, adelantó que son necesarias nuevas pesquisas. (Foto: Christopher Black / AFP).

Sin embargo, para Jamie Metzl, el investigador del Atlantic Council que escribió la carta las conclusiones del estudio se basan en investigaciones chinas inéditas, mientras que los registros críticos y las muestras biológicas “permanecen inaccesibles”.

“El mundo podría tener que volver al ‘Plan B’ y realizar una investigación de la manera más sistemática posible sin la participación de Pekín. China tiene bases de datos de los virus que tenían, hay notas de laboratorio del trabajo que se estaba haciendo, hay todo tipo de científicos que están haciendo el trabajo y no tenemos acceso a esos recursos ni a esas personas”, reveló Metzl.

Los científicos buscan una nueva investigación que incluya a expertos en bioseguridad y bioprotección para explorar los inicios de la pandemia y sus orígenes en China.

Metzl dijo que los llamamientos a una investigación más exhaustiva reflejaban la necesidad de un mayor control y restricciones sobre los virus que pueden estudiarse en los laboratorios de todo el mundo. “No se trata de una lucha contra China”.

Además, exigen una selección transparente del equipo de expertos que se les pueda permitir acceso total a todos los lugares, registros y muestras de interés, y a entrevistar a las personas pertinentes “sin la presencia de las autoridades gubernamentales y con la ayuda de traductores proporcionados por la OMS” , dicen en la carta abierta.

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Por otro lado, varios gobiernos han acusado a Tedros de encubrir los errores de Pekín en las primeras fases de la pandemia. Argumentan que la OMS retrasó la declaración de transmisibilidad del virus entre humanos.

El actual gobierno de Joe Biden también expresó sus dudas sobre el informe y anunció que expertos de ese país revisarán el documento con el fin de garantizar que la investigación sea independiente y sólida. “Hemos sido claros en que nos enfocamos en una investigación independiente y técnicamente sólida, y una vez que esto sea revisado, tendremos una evaluación sobre los pasos a seguir”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.

“Tenemos preocupaciones reales sobre la metodología y el proceso usados para este informe, incluyendo el hecho de que el Gobierno de Beijing aparentemente ayudó a redactarlo”, advirtió el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.

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