El príncipe Guillermo de Inglaterra, duque de Cambridge (izq.) Y su hermano Harry develan una estatua que encargaron a su madre Diana, princesa de Gales, en el Sunken Garden del Palacio de Kensington en Londres. Gran Bretaña, el 1 de julio de 2021, en lo que habría sido su 60 cumpleaños. (Foto: EFE / EPA / Dominic Lipinski / POOL NO SALES)
El príncipe Guillermo de Inglaterra, duque de Cambridge (izq.) Y su hermano Harry develan una estatua que encargaron a su madre Diana, princesa de Gales, en el Sunken Garden del Palacio de Kensington en Londres. Gran Bretaña, el 1 de julio de 2021, en lo que habría sido su 60 cumpleaños. (Foto: EFE / EPA / Dominic Lipinski / POOL NO SALES)

Los príncipes Guillermo y Enrique se dieron una tregua en medio de su tormentosa relación para desvelar juntos este jueves en los jardines de Kensington, en Londres, una estatua en honor a su madre, , que hoy cumpliría 60 años.

La esperada escultura, encargada y financiada por los príncipes, presidirá a partir de ahora el Jardín Hundido (Sunken Garden, en inglés), uno de los rincones favoritos de Lady Di cuando vivía en el palacio de Kensington, en los confines de Hyde Park.

La estatua de bronce, que representa 1,25 veces el tamaño natural, muestra a Diana rodeada de tres niños para simbolizar la “universalidad y el impacto generacional del trabajo de la princesa”, indicó el palacio de Kensington en un comunicado.

El estilo de vestir de Lady Di en la escultura se basa en el que lució en sus últimos años de vida, cuando “ganó confianza en su papel de embajadora de causas humanitarias”.

Los príncipes Guillermo y Enrique desvelan una estatua cerca del palacio de Kensington en honor a su madre, Diana de Gales, que este jueves 1 de julio, habría cumplido 60 años. (Foto: EFE/ Kensington Palace)
Los príncipes Guillermo y Enrique desvelan una estatua cerca del palacio de Kensington en honor a su madre, Diana de Gales, que este jueves 1 de julio, habría cumplido 60 años. (Foto: EFE/ Kensington Palace)

Además de Guillermo y Enrique, la ceremonia para descubrir el memorial reunió en suelo real a miembros de la familia cercana de Diana, como algunos de sus hermanos, que encabezaron una lista de invitados reducida a causa de las exigencias de la covid-19.

Brillaron por su ausencia la reina Isabel II, las duquesas de Cambridge y de Sussex y el príncipe Carlos, heredero al trono, que rechazó asistir al evento para “no reabrir viejas heridas”, según señaló en el diario “The Times” un amigo suyo.

Para el duque de Cambridge y el duque de Sussex, la estatua es un “símbolo de la vida y el legado” de su madre, cuyo “amor, fortaleza y carácter” la convirtieron en “una fuerza para el bien en todo el mundo”, según aseguraron en un comunicado.

Agradecidos

”Todos los días deseamos que ella todavía estuviera con nosotros”, expresaron los príncipes, que agradecieron el apoyo de todas las personas alrededor del mundo que mantienen viva la memoria de Diana.

Dejando a un lado sus diferencias, Guillermo y Enrique se concedieron para la ocasión un alto el fuego para reunirse en un íntimo momento familiar de recuerdo a su madre, fallecida el 31 de agosto de 1997 en un accidente de tráfico en París cuando huía de los paparazzi.

La relación entre los hermanos, que se vieron por última vez en abril para el funeral del duque de Edimburgo, atraviesa horas bajas, lastrada por los coletazos de la polémica entrevista en marzo con Oprah Winfrey, en la que Meghan Markle acusó a la corona británica de racismo y de perpetuar mentiras sobre Enrique y ella.

El memorial de Diana, cercano a un adoquín grabado con un extracto del poema “The Measure of a Man” (“La medida de un hombre”), es obra del autor de la efigie de Isabel II que aparece en las monedas británicas, el escultor Ian Rank-Broadley, que asistió a la ceremonia junto a Pip Morrison, encargado del diseño floral del parterre.

Fuente: EFE