Esta vez no le tocó celebrar a Neymar. (Agencias)
Esta vez no le tocó celebrar a Neymar. (Agencias)

Del saque somos carnecita... Tremendo partidazo como para verlo una y otra vez. Bayern merecidísimo campeón de Europa. PSG guerreó y falló ante una máquina que practica el fútbol total. Se dio ese lujo y lo pagó caro. Pudo ser 3-2, pero el palo, las atajadas de Neuer y Navas, y malas definiciones de Mbappé y Neymar lo impidieron.

Quedó demostrado que en la actualidad jugar bonito es ser simple. La mejor muestra es Thiago Alcántara. Pedazo de crack. Toca en el momento preciso. Se ubica en el lugar exacto. No hace una de más ni se complica. Sale como los dioses ante la presión. Y hay pocos así en el mundo.

Tener a los mejores del planeta no te garantiza ni mela. Hoy prevalece lo colectivo. Los alemanes no tienen un ‘ganapartidos’, un ‘diferente’, un Messi. Miren su historia y se basan en el trabajo de equipo. 11 aviones, 11 obreros, 11 serios, 11 disciplinados, 11 concentrados, 11 solidarios, 11 humildes y 11 hombres.

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No se especializan en el regate ni huachas ni sombreros, pero son completos. Técnica, dinámica, velocidad, intensidad, habilidad y llenan los ojos. Te quitan la pelota antes que la recibas. Quieren ahogar hasta a los suplentes. Alucinen que los ‘Tres Mosqueteros’ (Neymar, Di María y Mbappé) solo tuvieron chispazos. Hoy solo el Liverpool está a su ritmo. Sí, señores...

En las derrotas, el técnico es el culpable, el primer señalado y atacado. En las victorias y éxitos, siempre escucho que solo tiene un 10 o 20 por ciento de aporte porque los protagonistas son los que deciden en la cancha. Y es la más grande mentira. El DT alemán Hans-Dieter Flick movió excelente sus fichas en el tablero de ajedrez. Sentó a Perisic y alineó a Coman que ningún medio periodístico ni radar lo tenía desde el arranque. Ahí estuvo la clave, la llave.

Colocó a un encarador con pique en corto y buenas zancadas, quimboso, goleador y que con su cabezazo dio el título. Sacrificó al extremo zurdo que centra con centímetro y llega con autoridad y presencia al área. Tenía estudiado a Kehrer, que es una puerta abierta. Personalidad y cojones. No dudó y la chuntó. Eso ocurre con los enfermos en su chamba. Le sacó una tomografía de todo el cuerpo hasta a Tuchel y su utilero. Los entrenadores vagos que se van a tomar su siesta después de las prácticas ya no sirven. Rexuxa...

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La base roja es muy estructurada. Neuer es medio rarito, pero machazo en los mano a mano. No le quema la pelota y es arriesgado cuando vuela y en el primer pase. Lo de Goretzka es impresionante. Ya lo había resaltado en columnas anteriores. Thiago descarga y este gringo no es una pared, chocas contra un edificio.

Cuando empezó la transmisión de ESPN enfocaron sus brazos y daban miedo. Mucha leche, carne, vitaminas, pesas. Luego, cuando alzó la ‘Orejona’, el morocho Alaba le remangó la camiseta y parece que le han puesto un zapallo en cada bíceps. Ese blanco no pierde una dividida y cuando avanza es la ‘Mole’. La labor de Müller es un ejemplo. Es la identidad y estilo del Bayern. Juega detrás de Lewandowski, pero cualquiera diría que tiene clones por todos lados. Minuto 90, se metió una corrida de arco a arco para defender a sus colores. Nadie lo iguala en sacrificio, cae bien en los espacios. Un señor de señores. Mis respetos para este monstruo. Curuju...

Lo del polaco es para ovacionarlo de pie. No es un ‘9′ definido. Aparece en el punto de penal, detrás de los marcadores, sale y entra de su hábitat, se impone arriba y te hace la fiesta si le das un cachito. Fijo que le dan el ‘The Best’ porque no hay ‘Balón de Oro’.

Apunten, ese chamaco Alphonso Davies con 19 añitos es el mejor lateral zurdo del planeta y tiene para rato. Kimmich, improvisado de marcador derecho, salió airoso ante Neymar y ‘Donatello’. Le tocó la tarea más dura y aprobó. Está hecho para las batallas y lo hizo famoso a Coman.

Süle entró por Boateng y estuvo a la altura porque si se quedaba el tronco, ahorita Di María, Icardi y toda la batería estuvieran bailando el ‘Par Tuza’ del ‘Dipy’. Alaba impecable en los cierres, anticipación y empujando a sus compañeros. Gnabry irreconocible y solo le hizo la bronca a Paredes. Coutinho entusiasta y el resto ya lo vieron por televisión... Me voy, soy fuga.

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