Zoraida Ávalos respalda acuerdo con Odebrecht en el que siga contratando en Perú

Bien el 'Orejas'. No se olvida de los utileros que lo ayudaron cuando estaba chibolito.

El Bombardero te trae toda la carnecita de los peloteros dentro y fuera de la cancha

El “Bombardero” te trae las últimas de los deportistas peruanos.

El “Bombardero” te trae las últimas de los deportistas peruanos.

El “Bombardero” te trae las últimas de los deportistas peruanos.

Del saque somos carnecita... Todo se sabe. El ‘Gato’ tiene una nueva modalidad cada vez que va a cobrar. Hace dos meses que llega a la agencia, se acerca a ventanilla y transfiere su billete directo a la cuenta de su esposa, la popular ‘Ojitos hechiceros’. Ella sabe cuánto es su sueldo, lo distribuye y le da para que tanquee la ‘nave’. O sea que yo me rompo el lomo más de 12 horas chambeando y recurseándome, y mi mujer es la que maneja la plata. Eso quiere decir que tengo que pedirle permiso para mandarle su mensualidad a mi viejita, la propina a mis sobrinos. Mi esposa me pide algo y se lo doy con gusto. Mi sudor es todo para mi familia. Pero tampoco soy cajero ni sonso. Sí, señores...

El que anda desesperado es ‘Tyson’. Ya le da miedo venir a Lima porque le debe a medio mundo. Por eso ha organizado un campeonato de fulbito, pro-bolsillo. Su invitado especial es el ‘Loco’, incluso cuando viene a la capital, lo hace dormir en su jato. Eso sí, con Juan Manuel la actividad es un éxito, tiene asegurado varios cartones. Curuju...

Bien el ‘Orejas’. No se olvida de los utileros que lo ayudaron cuando estaba chibolito. Les dio regalo a todos y trajo de provincia a uno que fue su causa cuando recién pisó la ‘U’. En ‘one’ se lo llevó al Jockey Plaza y lo llenó de ropa. El ‘brother’ se arrancó con varias bolsas y viajó ida y vuelta en avión. Vale...

Me avisan que Gary Correa celebró su cumpleaños con sus seres queridos. Nada de ir a la salsoteca ‘Kali’ de Breña ni muchos menos a otros locales. Juntó a la batería de su barrio, sus viejos, hermanas y se los llevó a un restaurante de San Isidro. Corrió con la cuenta y luego se marchó a descansar. No le quitan la mirada, por eso anda tranquilito. Ayayayay... Me voy, soy fuga.

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