Perú vs. Francia: Paolo Guerrero y Jefferson Farfán se conocen de memoria y por eso hay que ubicarlos

El Bombardero analiza el  Perú vs. Francia a pocos días del ansiado encuentro.

Paolo Guerrero
Paolo Guerrero
Paolo Guerrero

Del saque somos carnecita... El chip del partido con Dinamarca ya fue. Dejémonos de sentimentalismos, quejas y lloriqueos. El éxito es levantarse cuantas veces te hayas caído. El Mundial no es para los débiles, sino para los hombres. En la cancha tienes que ser frío para tomar decisiones y caliente para recuperar el balón. Cuevita que se deje de lagrimeos, que la rebeldía se demuestra con carácter y volteando la página. No es el primero ni último que fallará un penal en una Copa del Mundo. Tienes dos revanchas: ante Francia y Australia. Solo debe acordarse de jugar bien y meterla. Yo no lo juzgo porque falló en la ruleta rusa. Yo siento que se libra de responsabilidades. Tuvo dos situaciones que me hicieron renegar. La primera, cuando deja regado a un zaguero y en vez de rematar fuerte o cruzado, vuelve a enganchar. Y ya apurado, se la da muy atrás a Carrillo. En la segunda, volé como mela. Se deshizo de la pelota en una cuando Paolo le dio un pase magistral a tres dedos. Tuvo tiempo para pararla y definir como los dioses o habilitar a un compañero. Es hora de dejarse de hueveras. Sí, señores...

México le ganó a Alemania, actual campeón mundial, con bravura, sin complejos y un contragolpe veloz y mortal. Cuando tuvo que pegar, agarraron hueso y balón. O sea que no hay equipos ni selecciones invencibles. Me importa un comino si Griezmann, Dembélé, Mbappé, Pogba, Umtiti, Varane y todos los gallitos de Deschamps cuestan 200 mil palos verdes cada uno. La plata no corre en la cancha. Lo que prevalece son los cerebritos que mandan órdenes a las piernas. Entiendo que son muchos factores para llevarse la victoria, pero si no la metemos, ya fuimos. Quizá solo se presente una ocasión, si la clavamos podemos dar la sorpresa. Si fallamos como el sábado, otra vez nos van a facturar. Aquí solo vale la efectividad. Ayayayay...

Una pregunta: ¿Por qué no pueden jugar juntos Jefferson Farfán y Paolo Guerrero? ¿Por capricho del técnico o algún otro motivo de peso? Los compadres se conocen de memoria desde las menores de Alianza, de selecciones Sub-17 y Sub-20 y hasta con las amiguitas. Qué más necesitan para que los manden al ruedo. El jueves hay que ubicarlos, porque son cancheros y tienen mil batallas en Eliminatorias, Copa América, Champions y Libertadores. Ellos deben ser los que den la pepa por la chibolada. Los que guíen a la gente en el verde. ‘Ven, anda, marca, toca, ajusta’. Lo cierto es que no creo que el ‘Tigre’ arriesgue y siente a su engreído. Pero bueno, otro error más y chau Rusia 2018. No perdamos un minuto. Aprovechemos cada segundo. Curuju...

Se acabó la racha de 15 partidos. Empecemos una nueva historia desde este momento. El choque más importante de los últimos 36 años lo perdimos. Pero no es el fin del mundo. Nos queda dos o más batallas por escribir. Hagamos una pared con la mejor hinchada del planeta. Esa que se ha convertido en un fenómeno en el extranjero. En Estados Unidos, Suiza, Suecia y cada estadio llena las tribunas y hace llorar con el ‘Somos libres’, ‘Contigo Perú’ y ‘Cómo no te voy a querer’. Por ustedes, su familia y el país, a levantar cabeza. Y repito, la tarea es que Francia siga sin encontrar el colectivo. Las individualidades se las regalo a Tapia, Yotún, Advíncula y Ramos para que se hagan sentir. Y nada de saluditos, besitos o muestras de cariño en el pasadizo donde se encuentran para salir a cantar el himno. Mañana vuelvo para otra charla técnica. Y no va cher... Me voy, soy fuga.

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