El Búho habla del ‘diabólico’ Charles Manson

El Búho recuerda que cuando era niño se asustaba con la fotografía del siniestro Charles Manson, el líder de la diabólica ‘Familia Manson’, que en 1969, durante dos noches, cometió dos feroces matanzas en dos barrios residenciales de Los Ángeles.

El Búho habla del ‘diabólico’ Charles Manson, el asesino más famoso del siglo XX

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Este Búho recuerda que cuando era niño se asustaba con la fotografía del siniestro Charles Manson, el líder de la diabólica ‘Familia Manson’, que en 1969, durante dos noches, cometió dos feroces matanzas en dos barrios residenciales de Los Ángeles. Los crímenes darían la vuelta al mundo y los autores serían tristemente célebres, porque una de las víctimas fue la famosa actriz de Hollywood, la bella Sharon Tate, estrella del filme ‘El valle de las muñecas’ y esposa del director polaco Roman Polanski. Lo trágico y bestial de los asesinatos es que el ensañamiento con Tate fue brutal, le asestaron 16 puñaladas y le cortaron los senos, pese a que estaba a punto de dar a luz.

En dos terribles noches de agosto, el clan de Manson asesinó a cuchilladas a siete personas inocentes. El líder de la secta, Manson, no estuvo el primer día de la masacre en casa de Sharon Tate. Él solo dio la orden y noches anteriores había exigido que las mujeres de su clan debían actuar con el mayor salvajismo. En la segunda noche, cuando irrumpieron en la residencia de un gerente de supermercado, Leno La Bianca, que estaba descansando junto a su esposa, propietaria de una tienda de ropa, fue Manson quien llegó para enseñarles ‘cómo debían hacerse las cosas’, pues dijo que el asesinato en la casa de la actriz ‘fue muy caótico y ruidoso’.

Pero esa noche dio instrucciones de acuchillar con la mayor ferocidad posible y se marchó. Este columnista, de niño, se impresionaba con la foto, la clásica que le tomaron cuando ingresó al juicio como una fiera, con una mirada como si no fuera de este mundo. Lo más increíble es que el clan Manson realizó estas masacres no para robar, ni para violar a las bellas jóvenes que encontraron en la casa de Tate. Charles Manson y su ‘familia’ eran una secta que, en primer lugar, rendía adoración a las drogas alucinógenas como los hongos y el LSD. Vivían como hippies en un rancho y la mayoría de sus integrantes eran mujeres que tenían marcadas diferencias. Las menos agraciadas iban a ser las más fieles al ‘amo’ y fueron las que desataron las masacres de agosto. Las ‘bonitas’ le servían para su satisfacción sexual y ‘captar vaginalmente’ a gente importante que les podía apoyar con dinero, prestarles ranchos o estudios musicales, porque Manson se alucinaba músico, como el baterista de los ‘Beach Boys’, Brian Wilson.

Muere Charles Manson, sus peores momentos y videos

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Los asesinatos, aunque no lo crean, tenían connotaciones raciales y políticas. El afiebrado Charles sostenía que el movimiento de reivindicación de los derechos civiles y de la comunidad afroamericana, liderado por Martin Luther King, iba a desencadenar una ‘rebelión de los negros’. Por eso, según su alucinado discurso, la sociedad blanca debía acabar con los negros. Y debido a ello dio instrucciones claras a sus ‘acólitas’ que con la sangre de Tate, de los Le Bianco, colocaran las frases ¡Muerte a los cerdos!, ¡Rebelémonos! y también dibujaron una marca de pata de pantera, para involucrar al movimiento violentista negro ‘Black Panthers’ (Panteras negras). Los Manson pudieron burlar a la justicia, pero una de sus seguidoras, la más joven del grupo, que estaba de ‘campana’ en un auto y se asustó al ver que estaban cometiendo una masacre, fue quien dio información a la policía, que en un primer momento pensaba iniciar una redada en los guetos negros de Los Ángeles. Manson fue considerado un peligro latente, pese a estar encerrado de por vida en la prisión de Corcoran. Inclusive, cuando tenía 79 años, pretendió contraer matrimonio con una joven de 25 años que lo visitaba todos los sábados y domingos y permanecían conversando hasta cinco horas.

El siniestro asesino nunca se borró la esvástica que se tatuó en la frente. Murió a los 83 años, este hijo de una prostituta alcohólica y un coronel del Ejército que abandonó a la madre y al niño. A los trece años ya había cometido su primer atraco a mano armada y fue encerrado en una correccional de la que escapó. Era una verdadera ‘semilla de maldad’ y creo que hasta Satanás habrá tenido muchos reparos en recibirlo en el infierno. Apago el televisor.

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