'Piqueítos' de El Búho

El Búho analiza la situación política del país con sus ya conocidos 'Piqueítos'. 

Martín Vizcarra
Alan García
Keiko Fujimori

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Este Búho alucina la coyuntura política como si fuera un inmenso bufé de comida internacional y regional. Alan pidió por delivery un toro entero de la sabana uruguaya a la parrilla, porque los cocineros de la embajada ‘charrúa’ no soportan su voracidad; La ‘Tía Regia’ Susana almorzó una fuente grande de choritos ‘al peaje’ en salsa encutrada ‘Barata’; Keiko ordenó también por teléfono una papa de la chacrita de Carhuancho a la huancaína con dos huevazos bien puestos de la granja ‘Don Domingo’. Sé que se les hace agua la boca con mis piqueítos, pero recuerden: el que se pica, pierde.

CON MARTÍN EN PARACAS: No es el Jimmy del entrañable cuento playero de Alfredo Bryce, pero el mandatario Martín Vizcarra logró poner a los empresarios de su lado al aclarar que en el país no hay persecución política ni mucho menos.

Sorpresivamente, fue ovacionado por los hombres fuertes de la industria en el país, dejando mal parado a su directivo Roque Benavides. Todo está bien, pero ya lo hemos dicho: la lucha contra la corrupción no puede ocultar que la economía no crece como debe ser, por lo que no se generan nuevos puestos de trabajo.

ALAN SE VA QUEDANDO MÁS SOLO QUE ADÁN: Creo que a nadie le gustaría estar en el pellejo del líder aprista. Ya ni sus partidarios van a hacer bochinche frente a la residencia de la embajada de Uruguay. Poco a poco, los políticos que lo apoyaban se van volviendo mudos y hasta los fujimoristas resaltan ahora ‘la valentía’ de Keiko de afrontar la investigación fiscal en prisión sin denunciar ‘persecución política’. Los días pasan y, al parecer, el presidente Tabaré Vázquez solo espera que García consiga un asilo en otra embajada para abrirle las puertas para siempre, porque su presencia enturbió las relaciones con el Perú y ya se dieron cuenta de que no hay persecución, sino afán de fuga por evadir la Justicia por corrupción.

KEIKO Y LA JARRITA: El reclamo de la abogada de Keiko, Giuliana ‘Liza’, perdón, Loza, porque su patrocinada se bañaba con una jarra de agua en su celda del penal de Chorrillos, originó una condenable burla de Carlos Galdós en su espacio radial. Pero la cosa va más allá. Un programa dominical presentó el caso de los pobladores del asentamiento humano ‘Keiko Fujimori’ de Ventanilla, quienes viven desde hace veinticinco años sin agua ni desagüe y se bañan todos los días con jarras o baldes. ‘Ella solo se bañó un día así y miren toda la cobertura, nosotras nos bañamos de esa manera hace veinticinco años y nadie hace nada’, protestó indignada una pobladora. Ojo que el renunciante presidente PPK ganó las alecciones con su promesa de ‘Agua para todos’. El presidente Vizcarra y su ministro de Vivienda tienen la palabra.

¡MARCIANOS DE LAS REDES!: En el frenesí del desarrollo de la confrontación política en el país hay que hilar fino, pero especialmente medir a todos con la misma vara. No se puede denunciar la corrupción de unos y quedar callado, hacer la de Shakira, ‘sordo, ciego, mudo y testarudo’, con otros. Y es en el Twitter donde se ve con más claridad a estos extraterrestres que se computan una suerte de Danton o Marat de la Revolución Francesa y defienden ‘lo políticamente correcto’ como dobermans con rabia, pero desnudan su falta de visión, equilibrio, ignorancia atrevida, avinagrada y mala leche. Lo peor es que, increíble y peligrosamente, como una jauría virtual, buscan asustar con sus ladridos a los que no piensan como ellos. Los marcianitos me dan vergüenza ajena. Qué pena que en la red hayan caído tantos bagres y chauchillas. Apago el televisor.

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