Twitter, Facebook, Instagram y Youtube. (Imagen: Pixabay)
Twitter, Facebook, Instagram y Youtube. (Imagen: Pixabay)

Este Búho utiliza las redes sociales para estar informado. Como periodista, uno debe adaptarse a las nuevas tecnologías. Tengo muy claro que para sobrevivir hay que adaptarse. Solo los ‘dinosaurios’ se resisten a los cambios. Por eso no demoré mucho en darme cuenta de que en realidad eran herramientas útiles para mi oficio y también para restablecer contacto con viejos amigos de otros barrios, provincias y países, con quienes a veces intercambio opiniones y ‘likes’. Para la ‘chamba’, Facebook y Twitter me han servido como fuentes directas a la hora de buscar información de lo que sucede en cada rincón del mundo.

Ahora cualquier ciudadano de a pie puede hacer una transmisión en vivo sobre una protesta o un crimen. Pero hay muchas cosas falsas circulando sin ningún control. Y hay gente que las cree y se hacen virales. La información llega ‘en bruto’ y a uno como periodista le toca contrastar y corroborar su veracidad. Hace unos días, un jovencito lector me dejó un ‘inbox’: ‘Búho, ¿podrías explicarnos cómo serán las próximas elecciones presidenciales en medio de esta pandemia?’.

Por eso agarro mi ‘Espada del augurio’ de ‘Los Thundercats’ para que me permita ver ‘más allá de lo evidente’. Sin duda, esta campaña electoral será atípica. Los candidatos que pugnan por ocupar el sillón presidencial tendrán que trasladar los multitudinarios mítines y debates a las plataformas digitales. Se estima que 13.2 millones de peruanos utilizan redes sociales y que la mayoría prefiere Facebook (según encuesta de Ipsos).

En una entrevista reciente con este diario, la gerente general de la encuestadora Datum, Urpi Torrado, señaló: ‘Va a cambiar la dinámica de las elecciones. (A los candidatos) los va a obligar a ser creativos y encontrar otras formas diferentes, nuevas, de hacer campaña y conectar con el ciudadano’.

En ese océano virtual, en donde no existen límites, cada candidato tendrá que desarrollar dos tareas fundamentales: primero, posicionar sus propuestas, y segundo, neutralizar las ‘fake news’ (noticias falsas).

Precisamente, uno de los mayores retos para los postulantes a la presidencia y para los electores será sortear aquellas informaciones inescrupulosas que solo buscan el desconcierto. Con la tecnología de hoy, la manipulación de fotos, audios y videos es tan engañosa que puede hacer dudar al más ‘cuco’.

El año pasado, varios audios se difundieron a través de WhatsApp y en plena crisis sanitaria: el de la niña que anunció el día del juicio final, el del avión que sobrevolaría Lima para fumigarla, el de un supuesto golpe de Estado encabezado por las Fuerzas Armadas.

A las ‘fake news’ se les acaba de sumar las ‘deep fake’, tan sofisticadas que incluso utilizan inteligencia artificial para crear no solo audios, sino también videomontajes ultrarrealistas, que hasta hace poco solo eran realizados por grandes productoras hollywoodenses, pero hoy cualquiera puede hacerlo descargando una aplicación.

Las redes sociales son buenas herramientas y vehículos para divertir, aprender, informar y fortalecer vínculos solo si se usan con criterio y responsabilidad, de otra manera pueden ser peligrosas.

Estas elecciones serán una guerra que tendrá como escenarios Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y TikTok.

La mejor forma de combatir esas informaciones engañosas es evitando compartirlas y recurriendo a los medios de comunicación confiables (papel, televisión, radio, web), que cuentan con periodistas suspicaces e incrédulos que sobreponen la calidad a la inmediatez.

Nosotros estamos listos para ofrecer la mejor cobertura llevando veracidad a nuestros miles y miles de lectores. Trome es el diario más leído del Perú y eso genera una gran responsabilidad.

Ayer, por ejemplo, entrevistamos a nuestro primer candidato presidencial, el acciopopulista Yonhy Lescano. Y así lo haremos con los demás.

Apago el televisor.