Dustin Diamond, más conocido como 'Screech', falleció de cáncer. (Foto: NBC)
Dustin Diamond, más conocido como 'Screech', falleció de cáncer. (Foto: NBC)

Este toma aire y se da un respiro ante la cruda realidad. Por ahora prefiero ingresar al ‘túnel del tiempo’ para recordar las series de televisión que marcaron mi niñez, adolescencia y juventud. ‘Los Picapiedra’, ‘Perdidos en el espacio’, ‘Batman’, ‘La dimensión desconocida’, ‘La isla de Gilligan’, ‘El superagente 86’, ‘Los invasores’, ‘El fugitivo’, ‘Hechizada’, ‘Kung Fu’, ‘Misión Imposible’, ‘La familia Monster’, ‘Dallas’, ‘Miami Vice’, ‘Los años maravillosos’, ‘Días felices’ y ‘Alf’, entre otras.

A inicio de los años noventa ya trabajaba en periódicos que ahora yacen en el ‘cementerio de papel’ y mataba mis últimos cursos en la universidad, pero con las largas huelgas me relajaba observando las comedias juveniles que veían mis hermanas menores, como ‘El príncipe del rap’ o ‘Salvado por la campana’.

Justamente, uno de sus protagonistas de esta última, Dustin Diamond, el entrañable ‘Screech’, el ‘nerd’ del grupo de adolescentes de la preparatoria Bayside,

En la historia, ‘Zack’ (Mark-Paul Gosselaar) era el ‘papirriqui’ del grupo, siempre tramando alguna travesura y cómo conquistar a la bella ‘Kelly’ (Tiffani Thiessen). ‘Screech’ era su mejor amigo, el chancón del grupo, pero por sus torpezas pagaba los ‘platos rotos’. ‘Slater’ (Mario Lopez) era el fortachón que al inicio le disputa el liderazgo del grupo a ‘Zack’ y ‘Jessie’ (Elizabeth Berkley) era la mejor amiga de ‘Zack’, una chica con más ‘visión’ y ambiciones profesionales.

Screech en la serie "Salvado por la campana" era el mejor amigo de 'Zack' Morris. (Foto: NBC)
Screech en la serie "Salvado por la campana" era el mejor amigo de 'Zack' Morris. (Foto: NBC)

En la ficción proyectada a futuro, ‘Screech’ estaba llamado a ingresar a las mejores universidades y labrarse un estupendo futuro. En la cruda realidad, participó en algunas comedias, pero sus adicciones al alcohol y las drogas lo colocaron en la ‘lista negra’ de las productoras de entretenimiento.

Se refugió en los reality shows para famosos, hasta se metió a hacer exhibiciones de boxeo, siempre aprovechando el recuerdo de su época pasada en la icónica serie. Cuando dejaron de llamarlo, en el 2006, filmó una película pornográfica (‘Salvado por el olor’), donde se le ve teniendo sexo con dos prostitutas. Tanto revuelo causó el filme casero, que la gran Oprah Winfrey lo invitó a su programa donde pidió perdón llorando. “Es mi cara, pero no es mi cuerpo, es un montaje”, se excusó.

Aprovechando los quince minutos de nueva fama que le dio la Winfrey, asistió al ‘Show de Howard Stern’, donde llegó con un lote de polos que lo mostraba frente a una casa en ruinas y pedía que le compren por quince dólares cada prenda, para conseguir los 250 mil dólares que necesitaba para restaurarla, comprometiéndose a mostrar con imágenes la vivienda ya restaurada. Pero jamás regresó al programa.

Dustin Diamond, el recordado ‘Screech’, fallece a los 44 años por cáncer

Con estas actitudes empezó a matar sus posibilidades de volver a la televisión.

Más bien, las liquidó completamente y se convirtió en un paria para los productores, cuando publicó el libro ‘Behind the bell’ (‘Detrás de la campana’), que más que una biografía, fue una puñalada por la espalda a todos su compañeros de elenco. Les sacó todos los ‘chicharrones’ y dijo que todos, menos él, tuvieron sexo entre todos, los años que trabajaron juntos. Y también escribió que ‘hacían tríos’ y ‘consumían drogas’. Diamond había cruzado la línea.

Sus mayores dardos fueron contra ‘Zack’: “Gosselaar era una manta sin talento, que lo único que hacía era consumir anabólicos y gozaba de muchos privilegios”.

Considerado un ‘apestado’ en Hollywood y Nueva York, se refugió en Florida, a matar sus penas consumiendo alcohol y otras provocaciones. Pero todavía continuó su descenso a los infiernos. En la Navidad del 2015, mientras bebía en un bar, se vio involucrado en una riña y apuñaló a un hombre.

Lo encarcelaron junto a su pareja, la actriz Amanda Schutz. Ni bien salió de la cárcel lo volvieron a encerrrar ‘por violar su libertad condicional’.

Se lo llevó el cáncer, pero también pudo ser una bala, una sobredosis o un suicidio.

Siguió el triste final de muchas de las estrellas infantiles y juveniles de los fastuosos estudios de Hollywood, que los desechan como juguetes viejos cuando ya no sirven en su industria de sueños y moledora de carne.

Apago el televisor.