Sangriento final de 'Jota'

El Búho sigue escribiendo sobre el a sesinato de Junior Tarazona Acher, 'Jota', enemigo de Gerald Oropeza, a manos de un sicario, en una sauna de San Isidro.

Jota
Junior Tarazona
Junior Tarazona

Más sobre:

El Búho,

Pico Tv

EsteBúho sigue con detenimiento el desarrollo de las investigaciones policiales sobre el audaz homicidio de Junior Tarazona Acher, alias ‘Jota’, en la cámara seca de un exclusivo sauna de San Isidro, a manos de un sicario. Este ingresó como cliente, vestido con ropa de marca y hasta dejó en la recepción un pesado anillo y una gruesa cadena, ambos de oro (aunque luego se sabría que eran de fantasía). El criminal solo dijo llamarse ‘Ponce’. Por la fisonomía, los sabuesos de Homicidios creen que se trataría de un extranjero. ‘Jota’ era acusado por la Fiscalía de ordenar 13 muertes en la guerra por los contenedores ‘preñados’ de droga.

FRÍAMENTE CALCULADO: La víctima tenía múltiples enemigos, los encarcelados Gerald Oropeza y Gerson Gálvez ‘Caracol’ como los más notorios. Sin embargo, mantenía una rutina semanal inamovible: Llegaba al sauna Windsor sanisidrino todos los lunes, acompañado de dos guardaespaldas. Definitivamente, esta costumbre estaba estudiada por quienes querían mandarlo al otro mundo. Los policías investigan por qué ese lunes la víctima le indicó a sus hombres que se vayan y regresen a recogerlo a las nueve. Desde las cinco, primero ingresó a la cámara de vapor y de allí a darse un relajante masaje con las manos expertas de una dama. Cuando llegó a la cámara seca a echarse, sus ojos se le cerraban. Los policías investigan a todos. ¿Cómo el sicario sabía que ‘Jota’ había ingresado recién a dicha cámara a las ocho y veinte, para estar encerrado quemando grasa e indefenso como un bebé? ¿Alguien desde el interior del local realizó una llamada?

POR QUÉ LOS SERBIOS: La policía no descarta que la mafia serbia esté detrás del atentado y sospecharían que un narco preso en el país dio la orden para el golpe. Los criminales serbios provienen de las sanguinarias bandas de ese país que desataron matanzas en la guerra de los Balcanes. Varios militares acusados de genocidio se convirtieron en jefes de mafias de narcos. A diferencia de los italianos, que van a la segura y prefieren que les entreguen la droga en puertos europeos, los serbios apuestan por viajar al lugar de acopio y comprar la droga directamente a los proveedores peruanos en Tingo María y el Vraem. Pero esta modalidad tiene sus terribles consecuencias y riesgos. En abril del 2013, Marko Mitic, un narcotraficante serbio, coordinaba la compra de un alijo de cocaína con un cartel local. Llegó con un amigo peruano a San Miguel, pero en el lugar se aparecieron dos camionetas y se los llevaron. Días después enviaron a su novia peruana una foto donde aparecía golpeado y con una pistola en la sien. Los secuestradores pedían un millón de dólares. Su hermano Iván llegó de Europa para negociar, pero en la morgue reconoció a Marko, quien presentaba un tiro en la frente. Lo habían dejado en un basural muy cerca de donde años después aparecería muerto Patrick Zapata Coletti, amiguísimo de Gerald Oropeza. Un mes después, otro serbio fue asesinado en Miraflores, en la puerta de un McDonalds.

CASTIGO POR SOPLO: En el bajo mundo se habla de que ‘Jota’, como es común en el mundo del narcotráfico, mantenía contactos con agentes policiales antinarcóticos que de manera extraoficial le daban impunidad a cambio de que cada cierto tiempo les entregue información sobre operaciones que realizan narcos de otras nacionalidades, inclusive de los que buscaban sus servicios para ‘preñar’ contenedores con droga. Según esta fuente, Tarazona Acher habría ‘echado’ un embarque de una tonelada y media que la mafia serbia iba a mandar a Europa, mercancía valorizada en más de 80 millones de euros. Al ser decomisada la droga y capturados los implicados, se habría decretado la muerte de ‘Jota’. El cine nos muestra lo común de esta ‘colaboración’ entre policías y narcos. En ‘Caracortada’, el corrupto jefe de policía antinarcóticos le dice a Tony Montana (Al Pacino) que le debe entregar decenas de miles de dólares mensuales para hacerse de la vista gorda con sus operaciones. ‘Tú, de vez en cuando, nos das un dato de algún competidor o un pez chico y nosotros los intervenimos. Además, tengo a un grupo de asesinos con placa, por si tienes que eliminar a alguien’. Fue Frank López, el narco rival de amores de Montana, quien despechado ‘echó’ a Tony con el agente. Como en el caso Tarazona Acher, el asunto culminó con la muerte del soplón Frank. Me quedé cortó. Mañana continúo. Apago el televisor.

Ir a portada