'La Botica' de Keiko Fujimori

El Búho analiza los chats de 'La Botica' de Fuerza Popular, dirigidos por su lideresa Keiko Fujimori. 

Chats La Botica
Chats de 'La Botica' muestran cómo Fuerza Popular coordina desprestigiar a fiscal Domingo Pérez
Chats de 'La Botica' muestran cómo Fuerza Popular coordina desprestigiar a fiscal Domingo Pérez
Chats de 'La Botica' muestran cómo Fuerza Popular coordina desprestigiar a fiscal Domingo Pérez

Este Búho, al ver a Keiko tendiéndole puentes al Ejecutivo y ensayando un mea culpa, se permitió exclamar una frase de su repertorio: Habré nacido de noche, pero no anoche. Eso significa que no me como cuentos chinos. Horas antes de escuchar la resolución del juez Concepción Carhuancho, la hija del ‘Chino’ buscaba agotar cualquier recurso para no ir a la cárcel. Es que el fujimorismo no acepta culpas, responsabilidades, así haya testigos y pruebas. Para ellos, esas son ‘persecuciones políticas’. Poco le faltó a Keiko para mandarle un mensaje a Vizcarra del tipo: ‘Si no me encierran, mis congresistas no lo van a fregar en el Congreso’. Esas frases suenan falsas.

Fue Keiko y su asesor, Pier Figari, quienes en su afán de mantener controlada a la bancada de Fuerza Popular, crearon en la aplicación Telegram el grupo ‘La Botica’, porque allí se iban a dar las ‘recetas’, las ‘medicinas’ que deben tomar todos sus congresistas para actuar como corderitos, sin cuestionar absolutamente nada, ni siquiera actos tan nefastos como ‘blindar’ a César Hinostroza y a su ‘hermanito’, el fiscal de la Nación, Pedro Chávarry.

Keiko y Figari digitaban, como si se tratara de robots, a congresistas huérfanos de cultura política, negados para comprender un ensayo de sociología política o un manual de economía política para cachimbos, como la ‘matadora’ Leyla Chihuán o el otrora jefe de guachimanes de una azucarera norteña, Héctor Becerril. ‘La Botica’ es una vulgar manera de matar el aburrimiento buscando destruir a sus adversarios con intrigas, calumnias, insultos y soltadas de trenzas que no tienen nada de político. Cuando la lideresa pedía ‘reconciliación’, IDL-Reporteros soltó mas ‘perlitas’ de los asiduos de ‘La Botica’:

-Héctor Becerril: ¡Se pasó de conchán Vizcarra!
-Milagros Salazar: Ese malnacido y traidor (por el presidente Vizcarra) nos golpea a nosotros y fortalece a los caviares.

Solo días después, esta congresista asistió con otros cuatro parlamentarios naranjas a Palacio para hablar con el presidente. ¿No será Salazar otra ‘Mamani Bond’? ‘La Botica’ salió a la luz gracias a IDL-Reporteros, que publicó los textos escritos luego que el sombrío Figari iniciara el aquelarre contra el fiscal José Domingo Pérez: ‘Debemos joderlo’, comenzó a maquinar, después que el magistrado viajó a México invitado a una conferencia. Los desbocados congresistas naranjas lo celebraron:

-Chihuán: Con esto lo matamos.
-Becerril: Con esto vamos con todo.
-Letona: Hay que chancarlo, sacarle el ancho.

Pero en ‘La Botica’ también se muestran asustados. En los últimos textos se descubre temeroso a Becerril por su intromisión en el Consejo Nacional de la Magistratura y por sus conversaciones con el ‘Hermanito’ Hinostroza: ‘Gracias, amigos, son momentos muy duros. Dicen que yo negué alguna conversación con Hinostroza, es falso. No es cierto, nunca me referí a eso, lo que pasa es que nunca me preguntaron (...) Si bien converso con Hinostroza, no hay nada irregular ni delictivo (...) Si se encuentran otros audios, entonces debería ser desaforado’, implora a sus colegas, que luego lo ‘blindarían’ vergonzosamente.

Pero definitivamente, Keiko Fujimori era la que daba las órdenes que se obedecen sin dudas ni murmuraciones. Cuando juró el controvertido fiscal de la Nación, no asistió el presidente Vizcarra, en señal de protesta. Todo el país se preguntaba ‘qué hacía allí el presidente del Congreso’ de ese entonces, Luis Galarreta. Ahora sabemos que recibió una orden desde ‘La Botica’:

Keiko: Lucho, es importante que asistas a la juramentación (...) en primera fila.

Pero ningún ‘remedio’ de ‘La Botica’ podrá aliviar el shock que le produjo la declaración pública del congresista Rolando Reátegui, de Fuerza Popular, quien confesó que por orden de Keiko debía ingresar 10 mil dólares que le entregaron como aporte del partido. Él habló con su esposa y como ella era empresaria, le dio el dinero para que hiciera el aporte ‘trucho’; así como este caso, hubo centenares para ‘lavar ‘alrededor de dos millones de dólares. En carta dirigida a Keiko Fujimori, Reátegui pide que alguien la reemplace como presidenta de Fuerza Popular. Convertido en testigo del fiscal Pérez, Reátegui era el as bajo la manga que este tenía para sustentar su sólida e impecable investigación y seguramente influirá de forma decisiva a la hora de que el juez Concepción Carhuancho emita su resolución sobre el pedido de prisión preventiva para Fujimori. Es casi seguro que esa ‘Botica’ se cerrará definitivamente. El remedio fue peor que la enfermedad para Keiko Fujimori, quien está al borde del abismo. Apago el televisor.

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