Keiko Fujimori y Edgar Alarcón encabezan los nuevos 'piqueítos' de El 'Búho'

El 'Búho' comenta los más picantes de la actualidad nacional en sus 'piqueítos'.

Keiko Fujimori y su propuesta a PPK.

Keiko Fujimori y su propuesta a PPK.

Keiko Fujimori y su propuesta a PPK.

A este Búho le parece ver la política como un inmenso estudio cinematográfico de Hollywood.Kenji Fujimori reemplaza a Tom Cruise en la secuela de ‘El último samurái’, la historia de un niño que se ve obligado a asumir la jefatura del clan que dejó su padre, el desalmado ‘Kenya’. Carlos Tubino volverá a vestir el uniforme blanco de la Marina en el filme de la Metro, ‘Popeye, el marino’. Tubino lucha por mantener en vereda a ‘Cocoliso Kenji’, un grumete rebelde y pendenciero, en la comedia más hilarante de la temporada. Heriberto Benítez es la estrella en ‘El chiflado’, un ‘remake’ de Jerry Lewis. Heriberto es un abogado que pretende convencer que Alejandro ‘El fugitivo’ Toledo es inocente, y que todo se trata de una ‘venganza política’. Las carcajadas están garantizadas. Ahora, les dejo mis piqueítos, pero ya saben, el que se pica, pierde.

KEIKO EN PALACIO : Este columnista habrá nacido de noche, pero no anoche. Esta súbita ‘preocupación’ de Keiko Fujimori no nace de una genuina inquietud por el ambiente de ‘crispación’ en la política peruana. Ella lanzó a sus samuráis del Congreso a decapitar ministros y crear una situación de acefalía en el gobierno de un PPK que no ata ni desata. La evidente labor obstruccionista, el apañamiento a un impresentable y kamikaze contralor Alarcón y la oposición interna de su hermano Kenji le han pasado la factura a la dos veces candidata presidencial. En el imaginario popular, está quedando como una picona, y eso se refleja en las encuestas. Paradójicamente, su hermano menor está realizando un mejor trabajo político desde dentro y, sobre todo, desde fuera del fujimorismo. Este acercamiento comenzó a tomar forma hace un par de semanas, cuando en reveladora entrevista con Trome, la vicepresidenta Mercedes Aráoz invitó a Keiko a visitar Palacio de Gobierno y conversar con PPK. Qué bien que Keiko haya considerado esa invocación para dialogar con el presidente. Hay que voltear la página por el bien del país.

SE QUEDÓ SIN CHUPÓN: A Edgar Alarcón seguramente le dio una rabieta como la de un bebé al que le quitan su chupón, debido a la ignominia de ser acusado por algunos congresistas y ministros como ‘chuponeador’, ilícito negociante de carros lujosos, mismo ‘Rápidos y furiosos’, pillo con los dineros del Estado, al favorecer a una ‘querida’ en su CTS, falsificador de títulos y otras perlas más. Este impresentable funcionario no podía encabezar una institución que debe funcionar de manera impecable con personas intachables. Ni los más recalcitrantes fujimoristas, que le apañaron sus triquiñuelas para aferrarse al cargo y sus emboscadas para desestabilizar al gabinete del premier Fernando Zavala, lo apoyaron esta vez. Ya era un apestado y nadie votó en contra del acuerdo de remoción del cargo. Se tumbó a dos ministros, pero nunca más tendrá su chupón.

CIEGOS, SORDOS Y MUDOS: Ana María Romero, toledista para más señas, debió renunciar al Ministerio de la Mujer cuando se demostró que gerenciaba una ONG de Alejandro Toledo y que Eliane Karp recibía miles de dólares de la corrupta Odebrecht. No sé cómo ni con qué movidas, o qué cosa le sabía al mandatario, para que permaneciera en el cargo. Pero la gente parece no estar enterada de que en el país se insulta públicamente a ciudadanas de ascendencia japonesa con epítetos como ‘porcina ojo jalado’. ¿Y qué hace la ministra? ¡Nada! Hace la de Shakira: ‘ciega, sordomuda’. Y hay miembros del gabinete que para otras cosas hablan hasta por los codos, sacan comunicados o van a marchas, como el ministro ‘Pantaleón’. En el caso Butters, quien llamó ‘cocodrilos’ a los jugadores de la selección ecuatoriana, lanzó un comunicado en el que poco más y pide retirarle la nacionalidad. Sin embargo, una agresión pública a una mujer, comparándola con un chancho y, para colmo, sazonando la comparación con racismo, le parece al ministro ‘defensor de las nobles causas’ una ‘sátira política’. ¡Por favor!

¡GRINGO MALO! Jonny Coico, el empresario informal acusado de encerrar en un contenedor a sus dos empleados que fallecieron en el incendio de Las Malvinas, no muestra ningún arrepentimento. En el colmo de la desfachatez, aseguró que más bien ‘él les hizo un favor’ a los infortunados muchachos ‘porque les dio trabajo’. Como se recordará, mientras ardía la galería y los jóvenes sacaban las manos por unas rendijas, Coico estaba abajo, viéndolo todo sin hacer nada. Dicen que en su bolsillo tenía las llaves de los candados que impedían la salida a la salvacion de ‘Tubito’ y Jovi. ¿Habrá justicia para los humildes jóvenes que fallecieron trágicamente dentro de un contenedor? Apago el televisor.