Este Búho escuchó indignado al conductor de un programa de la tarde proclamar: ‘El lunes todo será diferente’. ¿Qué pretendía decir este tipo? Que el casi anunciado fin de la ‘cuarentena’ servirá para que todos hagan ‘lo que les da la gana’, como si la pandemia desaparecerá solo porque habrá libre tránsito. ¡¡Por favor!! Con mayor razón debemos redoblar nuestra protección, ya que los contagiados y los asintomáticos estarán a toda hora y en todos lados. Por ello, les presento estos ‘Pastillazos’ que tanto reclaman mis lectores.

LA GENTE: Uno ya no sabe qué pensar del comportamiento de algunos peruanos. Los comerciantes y compradores ayer haciendo caso omiso a la ley e invadiendo Mesa Redonda y el Mercado Central como si estuviéramos en una situación ‘normal’. Y lo peor fueron sus excusas: ‘Es que estamos en la semana del ‘Día de la madre’. Increíble. Esos inconscientes no saben que en ese abrazo a su viejita, le pueden dar el peor regalo de su vida: Contagiarle el mortal coronavirus.

LOS PRIVILEGIOS DE LA ‘SEÑORA K’: Veo a centenares de madres de familia paradas bajo el sol haciendo kilométricas colas afuera del hospital ‘Dos de Mayo’, esperando en vano que les hagan una prueba de descarte y me entristezco. Pero luego observo por tele que Keiko Fujimori, quien estuvo presa e investigada por recibir millones de dólares sucios de Odebrecht, no solo la liberan, sino la llevan derechito a que le hagan la prueba molecular para descartar si tiene el virus. Y allí sí me indigno, pues no todos los ciudadanos son iguales en el país. Y al final me pregunté: ‘¿Y si se hiciera la hipotética prueba del ‘corrupvirus’? ¿Daría positivo o negativo?

POBRE IQUITOS: La tragedia que vive la ciudad de Iquitos, convertida en una ciudad devastada por los contagios y las muertes por coronavirus, que se llevó hasta a dos médicos por carecer de balones de oxígeno y allí recién se estableció ‘un puente aéreo’ con Lima, fue la crónica de un desastre anunciado. El 23 de abril un desgarrador informe de la BBC News, con video de cadáveres en bolsa negras apilados en la morgue, alertaba que ya los dos hospitales de la región habían colapsado y los médicos estaban asustados porque no había camas, oxígeno y ni qué decir de respiradores artificiales. Pasaron diez días y nadie hizo nada. Tuvieron que morir dos galenos para recién reaccionar.

POLICÍA DE MALAS: Ya pasaron los tiempos en que los policías eran vitoreados en las calles en las horas de cuarentena. Ahora son noticia porque hay muertos y decenas de contagiados y, lo peor, se descubrió una red de corrupción al interior de los altos mandos responsables de comprar esas mascarillas de pacotilla, gels pasados y con sobreprecio. Y para colmo, estando ya como ministro del Interior, Gastón Rodríguez, desparecieron las ‘pruebas del delito’. Que en plena conferencia por la cuarentena, el general tuviera que defenderse por su presunta vinculación con la banda criminal ‘Los Intocables Ediles’ y defendiera el nombramiento como su principal asesor a un abogado de policías corruptos, solo demostraba que Vizcarra se había metido un ‘autogol’.

MILAGRO DE ‘SAN ANTONIO’: Este columnista se alegra de encontrar noticias positivas. La pastelería ‘San Antonio’, entrañable lugar de encuentros con amigos o trabajo, cuando se decretó el ‘Estado de emergencia’ y tuvo que cerrar sus puertas, fue uno de los pocos negocios que no despidió a su personal e incluso les pagó sus salarios. Pero, rápidamente, su gerente Rubén Sanchez tuvo una idea arriesgada, pero que le ha dado grandes resultados: Transformó la panadería en una bodega bien surtida. “Nos reinventamos, pero, sobre todo, logramos conservarle el trabajo a nuestros empleados, y los clientes ahora vienen a comprar artículos de primera necesidad y se dan sus gustitos con nuestras empanadas, pasteles o sánguches”, señaló. Un ejemplo de creatividad y de una apuesta social de sus accionistas. Vale. Apago el televisor.

CEO de la Pastelería San Antonio reinventa el negocio y nos da lección de superación

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