Perú vs Chile: Los 'Clásicos del Pacífico' de El Búho

El Búho rememora los mejores 'Clásicos del Pacífico' por el partido entre Perú vs Chile que se jugará hoy en Estados Unidos. 

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Este Búho siempre ha sido futbolero. Desde niño mis recuerdos más felices están ligados a un balón. Y esta noche se juega nuevamente un Perú-Chile, por lo que no puedo dejar de comentarles lo que viví. En estos partidos no hay amistosos. Siempre se tiene que ganar, así las estadísticas los favorezcan a ellos. Inevitablemente, ingreso al túnel del tiempo.

Verano de 1977. Era un adolescente y mi tío ‘Kike’, hoy prestigioso abogado, me dio una gran noticia: ‘Tengo dos entradas para el Perú-Chile’. En ese tiempo no había los revendedores cibernéticos de hoy que te ponen las entradas a precios exorbitantes en portales de Internet. Los ‘rebecas’ de antes solo aumentaban el precio de una entrada en cinco, diez y máximo quince soles. Eran ‘conscientes, varón’. Lo justo. Ese partido era vital. Chile con un empate clasificaba a la liguilla de Cali, donde junto con Brasil y Bolivia definían a los dos países que irían al Mundial de Argentina. Chile tenía a dos centrales extraordinarios, Quintano y Elías Figueroa, los héroes del partido de repesca en el que los ‘mapochos’ empataron con los rusos en Moscú, para el Mundial de Alemania 74.

En el partido de 1977, en el Estadio Nacional de Lima, hasta el primer tiempo iban cero a cero. Pero el ‘Cholo’ Sotil, tras un pase milimétrico de Muñante, decretó el uno a cero ¡¡de cabeza!! Luego vendría el 2 a 0, que lo puso Oblitas, quien en la Copa América del 75 -que ganamos- nos regaló un golazo de chalaca en Matute. Esa Eliminatoria vio nacer el himno ‘Contigo Perú’, que hoy cantamos los peruanos con fervor.

Tanto así que el presidente de ese entonces, el general Francisco Morales Bermúdez, ebrio de emoción y whisky, bajó a la cancha y le pidió su camiseta al capitán Julio Meléndez. Cuando el central chalaco iba a buscar a un utilero para que le diera una camiseta nueva, el mandatario lo agarró del cuello: ‘¡¡Quiero la tuya, sudadita, carajo!!’, y se la puso sobre su guayabera.

Luego, hay episodios negros, como en 1997, en la Eliminatoria para el Mundial de Francia. Perú con un empate clasificaba. Ese partido puede llamarse ‘el de la vergüenza’. Centenares de hinchas chilenos enardecidos recibieron a golpes a nuestra selección en el aeropuerto y en la entrada del hotel, con la total complicidad de los carabineros. Pero lo peor fue lo que sucedió en la entonación de los himnos.

Cerca de cincuenta mil chilenos pifiaron nuestro himno nacional y, para que se escuchen más esas irrespetuosas silbatinas, pusieron poderosos parlantes. Años antes los romanos también pifiaron el himno argentino, durante la final del Mundial de Italia que los gauchos disputaron con Alemania. En Perú no había un Diego Armando Maradona que dijera ‘¡hijos de p...!’ ante las cámaras de TV. Los peruanos se chuparon, sobre todo el capitán Reynoso. Argentina, con el ‘Pelusa’, dio batalla en ese partido. Perú, con el ‘Cabezón’, fue goleado 4 a 0.

Pero una anécdota. En la Eliminatoria para Brasil 2014, hicimos llorar al técnico Sampaoli. Era su debut y pensaba arrancar con pie derecho, pero al final la ‘Foquita’, tras gran pase de Yotún, decretó el 1 a 0. Ellos nos ganaron de locales. Y para la Copa América, otra pudo ser la historia, pero un arbitraje infame que tenía la misión de que los chilenos ganaran a toda costa, y un error infantil de Zambrano nos impidieron una victoria. Lo más triste para ellos fue quedarse sin el Mundial Rusia 2018, mientras que nosotros sí fuimos, aunque nos queda la espina por no haber avanzado al menos una etapa más. Hoy será otra historia. Carrillo, Advíncula, Gallese, Cueva, Yotún, ‘Orejas’ y compañía deben demostrar que hemos crecido y dar una alegría a nuestro país, golpeado por tanta inmundicia política. Apago el televisor.

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