Nuestro columnista esta vez recordó a la gran Blanca Varela.
Nuestro columnista esta vez recordó a la gran Blanca Varela.

Este Búho tiene desconfianza de los políticos. Los peruanos estamos decepcionados después de ver cómo los últimos presidentes han terminado acusados de graves delitos de corrupción, presos y hasta en el más allá. Recuerdo claramente, por ejemplo, el rostro de cuando una reportera le preguntó si había recibido coimas de la siniestra empresa Odebrecht. ¿Que yo recibíiiii? ¿Cuándo? No le permitoooo… Sinvergüenza.

Ahora está a la espera de ser extraditado señalado por su propio socio, Josef Maiman, de haber sido sobornado por 30 millones de dólares. En campaña presidencial, todos prometen y muestran caras sonrientes y de afecto en plazas y mercados. Pero cuando están en el poder se llenan de soberbia. Y es cuando empiezan a dar licitaciones a dedo a sus amigos, sobrevaluar costos y recibir dinero sucio a través de testaferros.

Escribo esto para que los peruanos no se dejen sorprender. Lean, investiguen. Un caso típico de político mentiroso es el Sobre él pesan graves acusaciones de corrupción desde su época de gobernador regional de Moquegua, como haber recibido millonarias coimas para favorecer licitaciones durante su gestión.

Pero, sin duda, su paso por Palacio de Gobierno terminó por coronarlo como uno de los políticos más nefastos de la historia peruana. Motivos sobran para considerarlo así. En una entrevista a su secretaria personal, la que siempre estaba a su lado, Karem Roca, da luces sobre las oscuras y raras obstinaciones del ‘Lagarto’, como iniciar sus días de presidente con asesorías del inefable, ¡a quien le prometió el Ministerio de Cultura! Increíble. “(Richard Swing)

Elecciones 2021: recomendaciones para reducir riesgo de contagio el 11 de abril
Elecciones 2021: recomendaciones para reducir riesgo de contagio el 11 de abril

No le decía presidente, le decía Martín. Sus asesorías empezaban a las 5:30 o 6 de la mañana”, contó Roca al periodista Carlos Paredes, autor de ‘El perfil del Lagarto’.

Otro de sus asesores más importantes fue el vidente de ‘Chollywood’, el popular Hayimi. “Iba una vez al mes. Siempre que iba, coordinaba con el señor (Vizcarra) por teléfono. Una vez vino con unas espadas y dijo que tenía que hacerle una limpia al señor. Hayimi entró al despacho, se quedó un par de horas con el señor. Sé que el señor le daba un sobre”, contó Roca.

Carlos Paredes también describe en su libro ese vínculo íntimo entre el ‘Lagarto’ y el brujo: “Hayimi no tenía como herramientas a la sociología, la psicología de masas o la comunicación política; lo suyo eran las ciencias ocultas. Era el guía que intentaba satisfacer una de las obsesiones de Vizcarra: la futurología o, en lenguaje común, adelantarse a la jugada”.

Este columnista siempre está en las calles y ve cómo los hospitales colapsan, cómo las calles se llenan de comerciantes informales y cómo los pequeños negocios cierran. Durante toda la crisis sanitaria generada por el maldito virus, el ‘Lagarto’ no escuchó a su premier, ni a su ministro de Economía, ni a los de Salud, ni a nadie profesionalmente preparado, sino recurrió al inefable ‘Richard Swing’ y al hombre que le hacía limpias con su espada.

A ellos les consultaba qué decisiones tomar sobre los problemas que agobiaban y arrinconaban al abismo a nuestro país. Ahora vemos las consecuencias.

En el colmo del descaro, se descubrió que, junto a su esposa y su hermano, se vacunó contra el coronavirus a escondidas, mientras miles de peruanos morían por falta de una cama de cuidados intensivos. Hoy, después de negarlo incontables veces, busca un escaño en el lo que significaría un blindaje para evadir a la justicia. Increíble. Apago el televisor.

TE PUEDE INTERESAR