Congreso le negó el voto de confianza al gabinete de Pedro Cateriano (Foto: Alessandro Currarino / GEC)
Congreso le negó el voto de confianza al gabinete de Pedro Cateriano (Foto: Alessandro Currarino / GEC)

Este Búho tomó un desayuno dominguero, compró sus diarios favoritos y cogió su ‘espada del augurio’ de ‘Los Thundercats’, para que me permita ver ‘más allá de lo evidente’ en esta radiografía política que tanto reclaman mis lectores.

MARTÍN VIZCARRA: Más de un político lo pensará un millón de veces antes de aceptar algún ofrecimiento o una promesa de apoyo y lealtad de parte del presidente. Lo han vivido en carne propia PPK, Meche Aráoz, Vicente Zeballos y ahora Pedro Cateriano. A Martín no le gustó nadita el extenso discurso de su premier ante el Congreso, sobre todo su insistencia en el apoyo a los grandes proyectos mineros, que chocaban con el ‘virus populista’ que recorre la mayoría de bancadas, y de las que algunas veces también es afecto el jefe de Estado.

Ante la prepotencia de un Legislativo, sobre todo de su presidente Manuel Merino y las bancadas de Alianza para el Progreso y Acción Popular con sus hipócritas ‘abstenciones’, que le negaron la confianza al gabinete en plena pandemia, el moqueguano no solo le bajó ‘en one’ el dedo a su renunciante premier. Tampoco hizo caso a los consejos de los amigos de Cateriano, que pedían que, ‘en desagravio’, lo nombraran ministro de Defensa y fungiera de un ‘premier en la sombra’. Martín le dio unas frías ‘gracias’ por sus cortos servicios y si te vi, no me acuerdo. ¡Qué manera de pagar las lealtades!

SE LA ‘HICIERON’ A CATERIANO: Los que conocen la trayectoria política del renunciante Pedro Cateriano no pueden explicarse cómo le falló su olfato político. Primero en no darse cuenta de que pisaba terreno minado y tampoco moderar un discurso -porque al final en pocos meses no iba a poder cumplir las faraónicas promesas enumeradas en cuatro horas- que lo alejó de bancadas como la del Frepap, a la que equivocadamente ninguneó.

Su objetivo no se cumplió, pero esta ‘tragicomedia’ nos puede servir para darnos cuenta de la clase de políticos que tenemos. Cateriano desnudó lo ‘doble cara’ del líder de Alianza para el Progreso, César ‘Plata como cancha’ Acuña, quien le dijo ‘te vamos a apoyar’, pero al final la totalidad de su bancada se abstuvo por una consigna que ‘vino de arriba’. También la actitud del presidente del Legislativo, Manuel Merino, de Acción Popular. Solo valdría recordar que entre el recordado y caballero Valentín Paniagua y el bravucón actual presidente del Congreso hay una distancia sideral.

WALTER MARTOS: El militar buscará incidir básicamente en dos aspectos: por un lado ‘apagar los incendios’, es decir, los conflictos sociales. Pero sobre todo apoyar al Ministerio de Salud de Pilar Mazzetti en la logística y en los desplazamientos de militares y policías para controlar y hacer cumplir los protocolos establecidos en la lucha contra la pandemia.

No la va a tener fácil. Por ejemplo, en la selva las tensiones entre los indígenas y las petroleras han cobrado ayer la vida de tres nativos y cinco policías heridos en el Lote 95. ¿Qué hace el Ministerio del Interior para detectar, vía los servicios de inteligencia, los movimientos de los infractores que se pasean como Pedro en su casa en horas de madrugada y en pleno toque de queda? Si han nombrado a un general como premier, que no solo sirva para asegurar que Vizcarra duerma tranquilo en Palacio hasta el 28 de julio del 2021, sino también para que se refuerce la seguridad y se respete la ley.

CUIDADO CON EL REBROTE: El doctor Ernesto Bustamente advirtió en Trome que ‘el gobierno no está controlando los contagios. Se preocupa por apagar el incendio: oxígeno, camas, respiradores, pero se olvida de que la idea es encontrar quién está encendiendo los fósforos’. Según el especialista, la estrategia inicial de cortar la cadena de contagios es sencilla: identificar al infectado, cuarentenar a sus contactos y luego repetir esto de manera masiva y focalizada en diferentes sitios.

También se manifestó en contra de una nueva cuarentena: ‘No sirve. Lo que hay que hacer es cuarentenar a las personas que tuvieron contacto con infectados’. Mientras tanto, la ministra Pilar Mazzetti se mostró alarmada por el fallecimiento de menores (80) y no descartó que si hay incremento de contagios y muertes ‘podría volverse a niveles anteriores si los casos empeoran’. ¿Podrán los bolsillos de la mayoría de la población resistir otra cuarentena? Apago el televisor.