Papa Francisco no hizo subir en las encuestas a PPK

El Búho comenta la última encuesta sobre la aprobación de  PPK y varios temas más. 

PPK

PPK se presentará ante el Congres por pedido de vacancia.

PPK tiene una desaprobación alarmante. 

Redacción Trome
29/01/2018 - 07:14h

Este Búho ve que la coyuntura política se vuelve a poner telúrica ahora que se fue el Papa y una última encuesta ha cacheteado a varios. Por eso, les presento mis ‘piquitos’ que tanto reclaman mis lectores. Siempre cortitos nomás, como los que le da Brunellita a su Richard ‘Chucky’ Acuña.

- NI EL PAPA LO HIZO SUBIR: Ni porque se puso sotana y parecía un guardaespaldas italiano del Sumo Pontífice Francisco, durante su visita al país, PPK pudo subir algún punto en su aprobación de este mes. Al contrario, su desaprobación era en diciembre de 72 % y ahora, mientras se arrodillaba frente al Santo Padre e intentaba besar su mano para que le ayude a elevar su popularidad, volvió a subir a ¡79 %! Definitivamente, le pasaron la factura las movilizaciones y la controversia desatadas por la forma en que concedió el indulto a Fujimori. El presidente debe ser consciente de que está caminando en la cuerda floja y, si no pisa el acelerador en las reformas urgentes del Estado, nadie lo podrá salvar.

- VUELVEN ‘LOS SALTIMBANQUIS’: Así calificaba la prensa popular a los temibles asaltantes de bancos en la década de los setenta. Eran las épocas cuando reinaban en el hampa ‘La Banda de la Metralleta’, ‘Caman Baby’, el ‘Loco Cánepa’ o ‘Django’. Uno pensaba que en el nuevo siglo ya este tipo de peligrosos delincuentes se había extinguido para dar paso a otros más sanguinarios, como los ‘raqueteros’ y ‘marcas’, delincuentes cobardes que asaltan a mujeres, estudiantes, para robarles celulares y carteras, o a clientes de bancos que salen con fuertes cantidades de dinero. Sin embargo, este año, en menos de un mes, cinco agencias bancarias han sido asaltadas por rateros. Hay una razón fundamental: la policía ya no custodia como antes los bancos. ‘Los guardias particulares que contratan los bancos parecen de la ‘Banda del Choclito’: bajitos y no amedrentan a los choros’, declaró una víctima de asalto en plena agencia. La colectividad reclama que efectivos de la Policía Nacional vuelvan a custodiar los bancos. Parece que así será.

- RATAS ELECTORALES: La corrupción y la delincuencia nunca se habían enquistado como hoy en las direcciones de los gobiernos municipales y regionales. Funcionarios rateros siempre han existido, alcaldes que pedían coimas, también. Pero nunca una mafia ingresó en mancha a un municipio, como lo hicieron en Villa María del Triunfo, donde el burgomaestre -el cabecilla de la banda- nombró a su hermano como gerente y este hizo ingresar a su amante como funcionaria corrupta para captar a funcionarios, empleados y hasta policías. Así formaron una temible aplanadora delictiva con el fin de levantarse en peso el municipio: cobrar ‘cupos’, pedir coimas a los comerciantes y empresarios, mientras la basura se amontonaba en calles y plazas, y ratazas como ellos se paseaban como Pedro en su casa por las vías y mercados. Lo mismo sucedió en Chilca. La policía asegura que hay autoridades que mantienen a grupos clandestinos de delincuentes y sicarios listos para apretar el gatillo y eliminar a delatores u opositores incómodos. Urge una policía, fiscalía y Poder Judicial limpios que barran a estos miserables.

- RECONSTRUCCIÓN CON CUENTO: Para el Gobierno, la Reconstrucción con Cambios, en el norte del país, que fue azotado por el fenómeno de El Niño Costero, iba a ser ‘la niña de sus ojos’. No solo porque iban a evacuar a pobladores ubicados en zonas de alto riesgo, sino que tenían planeado construir casas, carreteras, puentes, recuperar sembríos y eso generaría una inversión pública espectacular que permitiría crear miles de puestos de trabajo. Todo se derrumbó, como cantaba Emmanuel, cuando sacaron con roche al ‘Zar de la reconstrucción’ Pablo de la Flor, boicoteado por gobernadores clientelistas y congresistas de la misma bancada oficialista. Desde Piura llegan a Lima delegaciones que ya no saben con quién quejarse para denunciar que las obras están paralizadas, miles de pobladores siguen viviendo en las zonas donde el agua llegó al metro y medio de altura y conviven con insectos y plagas. ¡Qué vergüenza! Apago el televisor.