Pico Tv por El búho
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Este Búho asiste al cambalache en que se ha convertido el recuento de votos en las elecciones y los bandos odiándose en las calles. Pero hay responsables. Por eso agarro mi ‘Espada del augurio’ de ‘Los Thundercats’, para que me permita ver ‘más allá de lo evidente’ en esta mi ‘Radiografía electoral’ que tanto reclaman mis lectores.

PEDRO CASTILLO: El candidato de Perú Libre está muy cerca de alcanzar la presidencia y tuvo la oportunidad de esperar sin sobresaltos, ni llamados a ‘tomar las calles’, el final de los conteos. Pero ante los reclamos del fujimorismo le salió la ‘furia telúrica de los Andes’ y contribuyó a crear un ‘clima de guerra’ junto a sus belicosos lugartenientes. Sin ser declarado presidente, ya en su partido se vive un caos, donde el dueño de la pelota y mentor del chotano, Vladimir Cerrón, le ha declarado la guerra a ‘los invitados’, léase los economistas de ‘Juntos por el Perú’, Pedro Francke entre otros, quienes serían actualmente los principales asesores del profesor en materia económica. El candidato está en una encrucijada para aceptar las propuestas moderadas en economía de Francke y compañía. Algunos analistas vaticinan que Castillo temería gobernar sin un partido como Vizcarra y terminar vacado como él, por lo que acabaría cediendo a las presiones de Cerrón y no moderaría ni su programa ni su discurso radical.

KEIKO FUJIMORI: Se juega todas sus cartas en esta elección. Si pierde, no solo tendrá que retirarse de la política como Lourdes Flores, pero con la espada de Damocles que significan sus procesos judiciales donde un obsesionado fiscal José Domingo Pérez hasta pidió meterla presa cuando aún no ha terminado el conteo de votos y no había concluido el proceso electoral. Signo inequívoco de que si es derrotada oficialmente afrontará el proceso sin ningún tipo de blindaje y, más bien, con un gobierno que cobrará revanchas por las acusaciones de fraude que lanzó en el fragor de las impugnaciones y pedidos de nulidad de las actas.

JORGE SALAS ARENAS: Desde su designación como presidente del Jurado Nacional de Elecciones generó, primero desconfianza porque en su ‘currículum’ se consignaba que, como abogado, había defendido a un terrorista convicto y confeso. Después suscitó sospechas de parcialidad, pues como presidente del JNE cedió a los caprichos de Pedro Castillo para no presentarse a los cuatro debates que estaban programados con anterioridad a la segunda vuelta y le hizo una ‘rebajita’ a solo uno, como quería el chotano. Luego, para escoger la sede del debate desechó la propuesta de una ciudad ‘neutral’ y designó Arequipa, volcada al candidato de Perú Libre. Pero la gota que derramó el vaso fue lo que hizo el Jurado ante los reclamos para ampliar los pedidos de nulidad de actas impugnadas. Aprobaron en la mañana el requerido alargue y en la tarde el propio Jurado se desdijo y revocó lo que había aprobado. Increíble, o mejor dicho tremendamente sospechosa decisión que definitivamente encendió aún más los ánimos. Desde el comienzo la cancha estuvo inclinada y marcada con lápiz.

FRANCISCO SAGASTI: En vez de mantener una escrupulosa neutralidad como manda la ley, se desesperó y llamó por teléfono a Mario Vargas Llosa cuando Keiko Fujimori denunciaba serias irregularidades en el proceso electoral. El Premio Nobel anoche aseguró que el mandatario no intentó influir sobre él para que convenza a la lideresa de Fuerza Popular de aceptar el resultado, sino que lo hizo para invocar a la calma a ambos candidatos. Pero el escritor también reconoció que la llamada presidencial lo sorprendió y, por eso, le recordó a Sagasti que estaba obligado a ser imparcial. Después de tener seis presidentes presos o acusados de corrupción, nos cae un proceso electoral que terminó en un zafarrancho.

Apago el televisor.