Susana Villarán, Yeni Vilcatoma y más personajes de la política peruana en la columna de El Búho [VIDEOS]

Yeni Vilcatoma, Susana Villarán en los comentarios más picantes de El Búho

Política peruana
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Este Búho ve la coyuntura política velocísima y fugaz, como los besitos que le da Brunellita a su Richard ‘Chucky’ Acuña, que son más rapiditos que Usain Bolt en sus buenos tiempos. Y ya lo saben, el que se pica, pierde.

- VILCATOMA POSEÍDA: Ya son varios los congresistas vecinos al escaño de Yeni Vilcatoma que han ido a Las Nazarenas a comprarse crucifijos bendecidos, porque están asustados por su repentino cambio. Antes coqueteaba con la bancada oficialista, mientras lloraba y despotricaba porque los fujimoristas ‘la habían linchado’ y condenado a ser un fantasma en el hemiciclo, sola y sin bancada. Hoy se viste de naranja y le hace el juego al fujimorismo pidiendo una renuncia presidencial por razones tan pueriles como una baja en las encuestas. ¡Por favor! Vilcatoma demuestra con esos absurdos pedidos un nulo comportamiento democrático y cero tolerancia política. En los canales la llaman ‘Linda Blair’ porque apenas la enfocan las cámaras se produce su transformación diabólica, no deja hablar a nadie, grita exigiendo ¡renuncia, PPK, renuncia! en varios idiomas. ¿A qué juega esta señora congresista? Me hace recordar ‘El exorcista’. ¡Merrinnnnnnn!

- SUSANA, NO, NO, NO: La ‘Tía Regia’ se refugió en su casa para leer ‘Los amigos que perdí’, de Jaime Bayly, porque son cada vez más los políticos, intelectuales y artistas que participaron en la campaña por el ‘NO’ a la revocatoria que ahora toman distancias y cuestionan el financiamiento de Odebrecht en la misma. Incluso, ‘Siomi’ Lerner la hundió en el Congreso al decir que solo aportó ‘trescientos mil solcitos’ a esa campaña, muy distantes de los tres millones que, según los cutreros brasileños, invirtieron en la campaña de Susana. ¿Cuándo van a llamar a declarar a Luis Favre, cuyo nombre aparece en los grandes faenones de Odebrecht en Lima y Callao?

Susana Villarán pide que levantamiento de su secreto bancario y de comunicaciones

- CHOLO ANGURRIENTO: Francamente, la figura de Alejandro Toledo pasará a la historia universal de la infamia y la angurria. Lo que cuenta Jorge Barata sobre su participación en la coima por los dos tramos de la Interoceánica, da vergüenza ajena. El ‘Cholo’, para darle la obra a Odebrecht y sus socios peruanos, pidió una coima de 35 millones. Gracias a eso, esta construcción, un verdadero ‘elefante blanco’, no solo fue un gasto inútil, sino que entre adendas y prebendas a los brasileños hicieron que costara ¡cuatro mil millones de dólares más del presupuesto original! Por eso Barata contó: ‘Una vez que salió del Gobierno, Toledo me invitó a su casa de Camacho para exigirme que le pagara los treinta y cinco millones que pidió, pero él no había cumplido algunos acuerdos y solo se le pagaron los veinte millones’. ¡Increíble ese nivel de angurria de alguien a quien su esposa definió como ‘sano y sagrado’!

- HOSPITALES DE LA MUERTE: Me dan ganas de llorar cuando recuerdo que PPK, en su discurso de asunción presidencial, dijo que iba a ‘poner al Perú, en cuanto a salud y educación, como un país del primer mundo’. En Educación ya sabemos el nivel en el que estamos, pero en Salud parece que fuéramos una república bananera. Ya perdimos la cuenta de cuántas gestantes dan a luz en los baños inmundos de los hospitales y ahora a esa estadística se sumó otra espeluznante denuncia. Una madre de familia dio a luz prematuramente en el hospital Sergio Bernales de Comas y su bebé murió a los dos días por causas naturales. Lejos de ofrecerle un tratamiento psicológico para que se recupere de la infausta pérdida, le dieron automáticamente de alta y la desalojaron de la cama. Ella exigía que le entregaran el certificado de defunción de la criatura para poder darle sepultura, pero nadie le hacía caso. Cuando pretendió irse a una comisaría para denunciar el irregular procedimiento hospitalario, la agente de seguridad le impidió la salida exigiendo que se lleve a la criatura. ‘¡Llévatela, ponla en la congeladora de la refrigeradora mientras haces tus papeleos!’, le ordenó. Sin palabras. ¡Qué triste! Apago el televisor.

La mujer dio a luz prematuramente.