El sanguinario asesino del cilindro

El Búho está horrorizado con el crimen de  Marisol Estela Alva, la joven estudiante de 25 años, que habría sido asesinada por su enamorado, en Villa El Salvador. 

Marisol Estela Alva
Marisol Estela Alva
Marisol Estela Alva

Este Búho sintió un estremecimiento la mañana del último martes al ver la tele. La reportera del noticiero madrugador, en vivo, no podía ocultar su escalofrío. ‘Encuentran cadáver en un cilindro en Villa El Salvador’. Eran los únicos datos. Tal vez este crimen y la identidad del cuerpo nunca se hubiesen descubierto si no fuera por la actuación providencial de un grupo de vecinos de la avenida Pachacútec.

Allí, a las nueve de la noche del lunes, en un terreno arenoso ubicado a unos metros de la importante vía troncal, cuatro sujetos bajaron de una minivan de colores blanco y gris, cargando un pesado cilindro negro. Llegaron hasta un profundo pozo donde lanzaron el contenedor de metal. Los vecinos, cansados de que arrojen basura y residuos tóxicos en su zona, se acercaron a increparles por echar desperdicios cerca de sus viviendas. Los tipos, con acento venezolano y además, de lenguaje soez, los amenazaron, lanzaron arena al hueco y arrancaron rumbo a Lima.

Los lugareños regresaron para escarbar con lampas y mientras más lo hacían se hacía más fuerte un olor desagradable. Sacaron el cilindro y cuando intentaron abrirlo vieron que estaba lleno de concreto. Tenaces, trajeron cinceles y comenzaron a martillar hasta las dos de la madrugada. El olor fétido y nauseabundo aumentaba y luego chorreó sangre viscosa. ‘¡Aquí hay un muerto, llamen a la policía!’, gritaron.

Agentes y bomberos, al terminar de romper el cemento, confirmaron que era un cadáver en proceso de descomposición. Había ácido y guantes también. Cuando en la morgue vieron la ropa de la víctima, corroboraron que se trataba del uniforme de un instituto de enfermería. Luego, fue fácil identificar a la occisa. Marisol Estela Alva, de 25 años. Ella estudiaba enfermería y su hermana Rosmery la había reportado desaparecida. Los policías se sorprendieron cuando reveló: ‘¡Tenemos un sospechoso!’. Acusó a la expareja de su hermana, el suboficial del Ejército en actividad Luis Genaro Estebes Rodríguez, quien había mantenido una relación de seis años con su hermana y vivía en Villa María del Triunfo. Rosmery y su hermana compartían un cuarto en el vecino San Juan de Miraflores.

Este columnista cree que los sabuesos de Homicidios de la Policía debieron convertirse en parte del famoso equipo de la televisión ‘CSI Miami’, que lidera el teniente Horatio Caine (David Caruso) y sus segundos, la rubia Calleigh Duquesne (Emily Procter) y el morocho Eric Delko (Adam Rodríguez). Este caso, para empezar, no sería un crimen cualquiera. Aquí asesinaron a la estudiante en otro sitio y luego han contratado a un equipo de malvivientes, -en este caso posibles venezolanos- para que trasladen el cilindro de noche a Villa El Salvador, para enterrarlo.

Pero lo más alucinante y que desnuda una logística poco común en un asesinato pasional, es que utilizaron una retroexcavadora, la tarde del lunes, para hacer un pozo y, posteriormente, otras manos arrojaron el cilindro. Esto hacía sospechar de un crimen relacionado con la mafia, quienes habrían preferido que nunca se conociera su asesinato, a lo Jimmy Hoffa. Horatio y sus ayudantes, en la notable ‘CSI Miami’, irían inmediatamente a interrogar al sospechoso, el enamorado militar. Pero este se encuentra desaparecido, el Ejército ha iniciado investigaciones e informó que laboraba en el cuartel Rímac, a donde no asiste pues pidió descanso hace días.

El propietario de la vivienda donde vivía Marisol con su hermana, dio una información trascendental. Aseguró que Luis Estebes llegó hace unos días con un cilindro, pero lo explosivo fue lo que dijo después: ¡Vio que el cilindro lo sacó de la casa con la ayuda de su padre y un joven! Por otro lado, Rosmery también aportó importantísimas pruebas que implicarían a Luis. Afirmó que habló con este por teléfono y él le dijo sin que ella le hubiese preguntado: ‘Por si acaso, tu hermana no está conmigo, se fue a Bambamarca (Cajamarca)’. Fue allí que ella empezó a buscarla y no estaba por ningún lado. Ninguna de las agencias de transporte que utilizaban la tenían como pasajera. También mostró un revelador audio en el que Marisol le confiesa que planeaba irse a Huánuco con su nueva pareja: ‘Rosmery, quiero que sepas que voy a vivir con Wilmer en Huánuco y voy a viajar y ser feliz con él, porque Luis mucho molesta y a mí no me gusta eso’. No se necesita ser Horatio Caine, ni miembro de CSI Miami, para armar el rompecabezas.

Este terrible crimen debe esclarecerse y que vayan a la cárcel los culpables. Una muchacha provinciana a la que le faltaba un año para recibirse de enfermera es acuchillada hasta la muerte, quemada viva y sepultada con cemento en un arenal para que nunca la encuentren. ¿Qué hubiese pasado si los vecinos no intervenían en ese ilegal entierro del cilindro en la vía pública? Sencillamente este crimen no se hubiese descubierto, al culpable nunca se le hubiese podido probar su delito y la joven quedaría como una desaparecida más para las estadísticas, sin cristiana sepultura. Su alma no descansará hasta que los culpables paguen. Apago el televisor.

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