En las bodegas conseguimos bebidas, alimentos envasados o a granel, artículos de aseo personal y limpieza para el hogar.
En las bodegas conseguimos bebidas, alimentos envasados o a granel, artículos de aseo personal y limpieza para el hogar.

Pocos minutos después de venir de la tienda de la esquina, a donde fui a hacer mis compras, por supuesto con mascarilla y respetando la ‘distancia social’ con otras personas, recibí una llamada. Era el Chato Matta, mi gran amigo y fiel cliente.

‘María, ¿cómo estás? Extraño tu cebichito mixto con su arroz con mariscos y su jarrita de chicha morada’, me indicó. Le respondí que estaba bien, todo el tiempo posible en casa para driblear al coronavirus, y le aconsejé que hiciera lo mismo.

También le conté que solo salía una vez a las quinientas a la tienda de la esquina, de ‘Doña Cecilia’, donde saco dinero, porque allí funciona un agente bancario, y compro alimentos y productos de limpieza para la quincena. Cuando pensé que el Chato Matta se iba a despedir, me dijo: ‘Eres una suertuda por tener una bodega cerca de casa y que la dueña es tu conocida. Te vende todo al precio justo, sin aprovecharse de la pandemia’.

Es que el comercio minorista de abarrotes es importante para la economía del país, al generar trabajo en cadena y que, en tiempos de coronavirus, las bodegas brindan un gran servicio a la población. ‘La bodega en el Perú es la pequeña tienda de barrio que se dedica a la venta al por menor de abarrotes. Allí conseguimos bebidas, alimentos envasados o a granel, artículos de aseo personal y limpieza para el hogar, entre otras cositas’, señaló el Chato Matta.

Sí, tienes toda la razón, le respondí. Y me puse a pensar en la bodega de ‘Doña Cecilia’ y cómo atiende a todo el vecindario. “Eres sabio, Chato Matta. ‘Doña Cecilia’ se ha ganado la confianza del barrio y nos cuida porque respeta todas las normas sanitarias al vender sus productos”, le comenté.

Ella comenzó alquilando un pedacito de la tienda y luego rentó todo el ambiente y, más tarde, a puro ‘punche’, lo compró. Me di cuenta de que ella, como yo con mi restaurante, hemos salido de abajo, y con trabajo duro y consideración a nuestros clientes nos hemos ganado un fiel público, al que incluso a veces fiamos.

Hoy, con las cosas difíciles, los pequeños negocios son claves para que la economía vuelva a caminar cuando se vaya levantando la cuarentena. Por eso felicito a Trome por lanzar su nueva sección ‘Mi Bodeguita’. Estoy segura de que será un boom, con los mejores consejos para todos los que tienen sus negocios. Me voy, cuídense.