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Campeonó Pancholón

El abogado más mujeriego de Lima, Callao y balnearios, Pancholón, se confesó como 'una especie en extinción', en tiempos en los que hay hombres que se depilan las cejas, se pintan las uñas y se hacen peeling en las piernas.

Seño María

Pancholón esperaba al Chato Matta

Pancholón esperaba al Chato Matta con una botella de ron y unos chicharroncitos de pollos.

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Seño María

El Chato Matta llegó al restaurante con tremenda resaca. Olía a puro ron. Estaba ‘herido’ después de dos días celebrando las Fiestas Patrias. Se pidió un humeante caldo de gallina con presa grande, dos huevos, limón y ajicito molido. “María, me mandó un mensaje el gran Pancholón: ‘Chatito, tú eres mi único amigo. Te espero con un Cartavio XO y unos chicharroncitos de pollo, no me falles’.

Apenas llegué, lo vi a Pancho junto a dos de sus grandes amigos, los abogados del Callao ‘Calulo’ y ‘El Patrón’, quienes leían unos mensajes en su celular. ‘Chatito, -me dijo-, me están acribillando por ‘wasap’ y Facebook, todo porque la semana pasada unos jóvenes universitarios me hicieron una entrevista para un blog. Al final, la subieron a las redes y salieron las bandidas a atacarme: ‘Pancho, eres una basura. Te botas como gran mujeriego y no cuentas que ahora solo rindes con Viagra y, encima, te quedas dormido. Nunca te voy a perdonar que te hayas metido con mi prima. Gordo cochino...’.

‘Qué pena me da ese hombre, se jacta de haber tenido muchas mujeres, pero estoy segura de que ninguna lo amó de verdad y ahora está abandonado. Pobrecito...’. ‘Ya estás viejo, no se te paran ni las moscas...’. Asuuu, las frases eran muy fuertes, algunas irreproducibles.

Pancho sonreía y se puso a cantar el tema de Luis Fonsi: ‘Despacito,/ quiero respirar tu cuello despacito/ deja que te diga cosas al oído,/ para que te acuerdes si no estás conmigo./ Despacito,/ quiero desnudarte a besos despacito...’. ‘Chato -me dijo el gordito-, un mujeriego como yo, con tantas noches y amanecidas, cosecha odios y tempestades. Hay muchas mujeres que me odian y hasta me hicieron brujería y me clavaron alfileres, pero qué puedo hacer. No pudieron conmigo. La verdad es que un varón nunca debe hablar de su pasado con las damas.

Se me fue la lancha. Conté cosas que deberían estar bien guardadas. Ahora, hasta las lesbianas me atacan y utilizan mi nombre para decirles a las chicas que están afanando: ‘Esos hombres son una basura’. Ese es su floro para acosar a las despechadas. Chato, sé que soy una especie en extinción, machista y cavernícola. Ahora veo casos de hombres que se depilan las cejas, se pintan los dedos de las uñas, se hacen peeling en las piernas y se cuidan más que mujercitas con cremitas y gel.

Yo soy de los machos antiguos, salvajes, hago el amor después de jugar fulbito con los abogados del Callao y así me aman. Pero sé respetar a las damas decentes y fieles’. Calulo y el Patrón empezaron a interrogar al maestro.

ABOGADOS: ¿Te mandas o ellas se mandan?
PANCHOLÓN: El amor es química pura, he visto billeteras gruesas que rebotan como Chotillo y esos dan pena. Hay que ser carismático, entrador y caballero cuando se enamora. Después, ya que pase lo que pase. Y campeono porque campeono como en los Panamericanos”. Pucha, ese señor Pancholón es muy mujeriego. Me voy, cuídense.

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