Chicas en peligro

La Seño María y el fotógrafo Gary conversan sobre los cuidados que debemos tener con nuestras hijas.

Seño María

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Los padres tenemos la responsabilidad de cuidar a nuestras hijas. 

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La Seño María

El fotógrafo Gary llegó al restaurante por un tacu tacu de pallares con un lomito al jugo encima y, para tomar, una jarrita con agua de carambola al tiempo. “María, en el Perú hay un elevado número de casos de abuso sexual contra las mujeres, y las adolescentes corren un grave riesgo, pues muchos sátiros andan tras ellas por su inexperiencia y juventud. Los padres tenemos la tremenda responsabilidad de atenderlas, guiarlas, darles cariño y comprensión. Algunos consejos para cuidar a nuestras hijas:

Primero que nada conversa bastante con ellas. Dales confianza, escucha con atención y respeto lo que tienen que decir. Haz que se sientan escuchadas, que sus palabras son importantes para ti.

Háblales con claridad
y utiliza ejemplos para graficarles los peligros a las que están expuestas.

Explícale de los beneficios y peligros de Internet
. Cada vez más abusadores emplean la Internet y las redes sociales para contactar con sus víctimas. Debes imponer la norma de que no puede tener contacto con nadie que no conozca personalmente.

No debe colocar fotos suyas, datos personales, dirección, lugares a los que acostumbra ir y otros, porque estas informaciones podrían ser utilizadas por delincuentes.

Conoce a sus amigos del barrio, del colegio y de sus otros círculos. Trata de contactarte con los padres de sus amigas, para que puedan coordinar en temas de seguridad.

Debe quedarle claro a tu hija que no puede ir sola a una fiesta. Es preferible ir acompañada de una amiga, o familiar responsable. Los padres deben saber el lugar al que van, conocer las personas que irán y, en la medida de lo posible, dejarla en el lugar y recogerla a la hora convenida.

Las hijas deben tener la suficiente confianza con sus padres para contar si sufren acoso, bullying y otros tipos de abuso. La vergüenza no debe mantenerlas en silencio.

Hazle ver a tu hija que, por ser mujer, es un ser especial y maravilloso capaz de dar vida.
Por lo tanto, debe respetarse para que los demás la respeten. Debe conservar su dignidad, que es saber su valor y no dejar que nadie le imponga acciones que ella no quiera. Solo ella es dueña de su cuerpo.

Hay que hablarles claramente del sexo, sobre lo importante que es en la vida y que de ninguna manera se trata de un juego. Si no se sabe cómo abordar este u otros temas, lo mejor es buscar la ayuda de expertos como psicólogos o psiquiatras”. Mi amigo Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

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