A la droga dile no 

Esta vez la Seño María y el fotógrafo Gary nos traen importantes consejos decir 'A la droga no'. 

Seño María

A la droga dile no.

A la droga dile no.

Mi amigo Gary   llegó al restaurante por un bistec apanado a la inglesa con arrocito blanco, ensalada fresca, rocotito molido y su hierbaluisa al tiempo para bajar la grasita.

“María, según los especialistas el consumo de drogas está aumentando en los jóvenes cuyas edades van de los 13 a los 25 años. Eso es muy peligroso, pues esta lacra es una de las principales causas de problemas como la delincuencia, pandillaje y vagancia. Un adicto a las drogas no solo es una pesadilla para su familia, sino que también es una carga para la sociedad. De acuerdo a recientes estudios, las más requeridas son la marihuana, el éxtasis y otras drogas sintéticas, esas que se consumen en algunas discotecas de Asia, pero también está la pasta básica de cocaína, que es infaltable en los fumaderos. Los especialistas indican que un adolescente o joven está más en peligro de consumir drogas si sus padres no le dan la debida atención, lo que implica muestras de cariño, apoyo moral y diálogo. La comunicación es fundamental. Todas las drogas afectan la salud de las personas y su desarrollo personal, pues perjudican sus relaciones en la familia y hasta su rendimiento laboral. Te voy a reseñar los efectos de algunos de estos ‘venenos’ para que tus lectores tengan una idea del peligro.

-Marihuana: Perturba el cerebro originando una situación de risa tonta con la mirada perdida, fantasías, desorientación, incluso alucinaciones. Después aparece la dejadez, indiferencia, pérdida de energía y falta de motivación, que invita a consumir de nuevo la droga. También acelera las pulsaciones, disminuye las defensas y deteriora los pulmones y las células.

-Pasta básica de cocaína: Causa euforia y luego disorfia (angustia, depresión e inseguridad). Adicción, psicosis y alucinaciones con pérdida de contacto con la realidad, agitación, paranoia y agresividad. Además, debilitamiento de los músculos, deterioro progresivo de la piel, migraña severa, hipertensión arterial, taquicardia, convulsiones, desgano e insomnio.

-Clorhidrato de cocaína: Provoca pupilas dilatadas, escozor en la nariz y garganta seca. También dificultad para comer y mucha sed, pérdida de apetito y de sueño. Sensación de euforia, autoconfianza y una energía que se derrumba al pasar los efectos. En lo físico, causa problemas de corazón y respiratorios, musculares y en los intestinos. Depresión, insomnio, desmotivación, irritabilidad, ansiedad, pánico, comportamiento repetitivo, alucinaciones, paranoia y psicosis.

-Éxtasis:
Dificultades psicológicas, como confusión, depresión, problemas con el sueño, ansiedad grave y paranoia. Tensión muscular, náusea, visión borrosa, escalofrío y desmayo. Al aumentar la frecuencia cardíaca, pone en riesgo a las personas con dolencias en el corazón.

-Anfetaminas: La anfetamina es un tipo de droga estimulante del sistema nervioso central. Se presenta en pastillas o cápsulas de diferente forma y color. Produce sensaciones de alerta, confianza y aumenta los niveles de energía. Mi amigo Gary tiene razón, ninguna droga es buena. Hablen con sus hijos.

Me voy, cuídense.

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