Duelo en el sauna

Pancholón y Chotillo mantienen una picante conversación en el acostumbrado sauna que acostumbran visitar.

seño maria

Pancholón vs Chotillo.

Pancholón vs Chotillo.

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Seño María

El Chato Matta llegó al restaurante por un sabroso arroz con mariscos.

“María, está haciendo frío, pero me timbró el gran Pancholón. ‘Chatito, baja volando al sauna que están poniendo hierba fresca. Apenas llegué, escuché música a todo volumen de Maluma. Y si con otro pasas el rato/vamo’ a ser feliz, vamo’ a ser feliz/ felices los 4/ te agrandamos el cuarto/Y si con otro pasas el rato/ vamo’ a ser feliz, vamo’ a ser feliz/felices los 4/ Yo te acepto el trato...’. En medio de las burbujitas del jacuzzi se escuchó esta picante conversación.

CHOTILLO: Pancho, me divierte venir al sauna a conversar contigo porque te veo calato y esa es tu realidad. No me imagino que una chica alucine contigo. Cada día estás más acabado, aguado, ojeroso y tus muslos llenos de celulitis. La semana pasada estuve en ‘Dali’ y ‘Open’, las discotecas más fichas, y no necesito hacer ni juego de luces porque solitas vienen. Whisky etiqueta azul, champán Dom Pérignon y en mi mancha todos manejan Audi, Porsche, BMW y Mercedes. Tu camioneta chocada serviría para los ‘chalecos’. Al final, puse la puntería y me perdí en la noche con una brasileña que se parece a Thaísa, la novia de Paolín, mientras tú estás comprando café y arepas a las venezolanas por el mercado para que te hagan caso.

PANCHOLÓN: Chotillo, tienes más de 40 años y cada día te veo más sonso. Háblame de mujeres cuando hayas conquistado con carisma y floro. Tu realidad es que toda la vida vas a ser ‘chupe’, hincha. Ya me imagino cuántas monedas te habrá sacado esa ‘garota’. Si el ‘Rey de los casinos’ camina contigo es porque el ‘Zorro’ está traumado por la cárcel, y seguro te manda a comprar chiclets y cigarros. Te vas a ir a la tumba sin conocer el amor verdadero. Mil veces prefiero un ‘taco’ 5 pero que me bese con los ojos cerrados y con ternura. Cuando están contigo, miran de reojo el reloj para ver a qué hora acabas, porque ni gracia tienes.

CHOTILLO: Gordito, ese es tu libreto, porque el alumno superó al maestro. En la guerra y el amor solo figuran los triunfadores. Yo estoy ganador, el que puede, puede. Soy un empresario exitoso, acabo de invertir en dos caballos pura sangre, y tú no puedes ni comprarle Ricocan a tu perro pulgoso. Yo llevo a las ‘nenas’ al hipódromo y tú sigues en la Trinchera, que huele peor que los baños del estadio Nacional. Te quedaste en el tiempo. Pensaste que la publicidad de la radio te iba a durar para toda la vida.

PANCHOLÓN: Qué triste es tu vida, gira alrededor de la plata, te escucho y parece que está hablando el juez de los ‘verdecitos’ del Callao. Tú eres ‘metálico’, has crecido sin amor, nunca te han dado un beso sincero, a mí me mandan canciones por wasap, a ti los recibos de agua, luz y el pago para los colegios de sus hijos. No te gastes toda la plata porque en tu vejez no vas a poder levantarte ni para ir al baño. A mí me quieren en sandalias marca chancho, con mi chavito y sudadito después de jugar mi fulbito. Eso te duele...”.

Asu, la conversación se pudo tensa. La otra semana les sigo contando. Me voy, cuídense.

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